Miguel Cabello Rubio, a sus 36 años y tras una dilatada carrera como embolador, es nombrado presidente de la Unión de Emboladores de la Comunidad Valenciana. Asociación que, tras el transcurso de lo sucedido en los últimos meses, acarrea trabajo y controversia por igual en sus espaldas.¿Pero, quien es Miguel Cabello?

– Desciendo de un pueblo con gran arraigo al toro embolado como es Víver.

Mis inicios, como la de todos los que nos adentrábamos en este apasionante mundo, fueron de la mano de las enseñanzas de nuestros predecesores.

En principio iba de «aprendiz» en una cuadrilla de emboladores. Yo empecé en el 95 con una cuadrilla de Viver que tenia muchas actuaciones en la zona de el interior de Castellón y Ademuz.

Ya en el 99 monté mi cuadrilla de «Emboladores Viver», en la cual a día de hoy aun seguimos.

Esto es lo que te lleva a introducirte y hacerte nombre dentro del mundo del toro embolado. Pero, ¿Qué te lleva a ser el primer presidente de la Unión de Emboladores de la Comunidad Valenciana? 

– La verdad. Soy presidente gracias a la confianza que depositó en mi persona la junta directiva. Pero, además, creo que es algo intrínseco por la forma de ser. Hay que tener algo más que afición para poder soportar la cantidad de horas de trabajo y responsabilidad que requiere este honor.

Miguel, cuenta cómo y cuándo nace la Unión de Emboladores de la Comunidad Valenciana 

– Las personas y los tiempos cambian, así como la forma de hacer las cosas. Para conseguir la permanencia y perpetuidad hay que adaptarse a las circunstancias y por esto nace la Unión. El cuándo, es un largo proceso.

En el 2013, ya se organizó una reunión con una amplia representación de las cuadrillas con más bagaje de la comunidad. Pero luego las circunstancias mandan y la no necesidad inmediata en esos momentos paralizó lo que iba a ser la Federación de Emboladores, lo que nos lleva hacer realidad la Unión de Emboladores el 5 de febrero del 2016 es la situación política y los continuos ataques a la modalidad del toro embolado. Corroborado con el apoyo e iniciativa de la Federación de Peñas de Bous al Carrer de la Comunidad Valenciana y de su presidente Vicente Nogueroles.

¿Quienes formáis la Unión y cual es el objetivo? 

– Somos más de 130 cuadrillas de toda España. A pesar de que es Unión de Emboladores de la Comunidad Valenciana, no quiere decir que no vamos a intentar apoyar y luchar por esta modalidad en cualquier lugar de España donde se precise nuestro apoyo.

La junta directiva, a más de contar conmigo como presidente, cuenta con dos vicepresidentes, Francisco Roig «El Poll» y Javier Grimalt. Tesorero Ramón Valladolid, secretario José Vicente Eixarch. Y vocales José Camarelles, José Antonio Blanco y José Badía.

El objetivo principal a día de hoy no es otro que preservar esta modalidad de tauromaquia popular y dar carácter de responsabilidad a los emboladores, instaurando una legislación para evitar inoportunas prohibiciones.

¿No crees que esto puede llevar a controversia?

– Todos los cambios e inicios en la historia conllevan controversias y diferencias de opiniones, lo cual no es malo, y mas en una modalidad taurina que nunca a tenido legislación. Pero esta es la causa por la que siempre nos vemos acechados por el fantasma de la prohibición.

Para que ningún político nos imponga nada, debemos estar unidos y llegar a un consenso entre nosotros, unificar criterios de normas y buenas prácticas, siendo desarrollado y presentado a la autoridad competente.

Esto puede sonar a profesionalización de los emboladores ¿No crees? 

– No se trata de profesionalizar, se trata de legislar.

La Unión de Emboladores defiende que embolar debe ser accesible para todo el mundo. Pero también aboga por la correspondiente responsabilidad que deben asumir los emboladores.

¿Nos puedes marcar las líneas de trabajo que seguís? 

– En primer lugar, defender la tauromaquia popular del toro embolado.

Punto dos, hacer un estudio avalado por los colegios competentes en la materia de veterinarios, ingeniería y bienestar animal.

Punto tres, cubrir lo que manda el reglamento en una normativa.

Punto cuatro, facilitar la información y aprendizaje de la modalidad a los actuales políticos, para evitar el cierre de puertas por mero desconocimiento de la materia.

Y por último realizar una base de datos, donde se reflejen todas las cuadrillas y todas las actuaciones para que todo tenga la mayor transparencia posible de cara a la administración.

La tarea que os proponéis es ardua y complicada, pero con la buena predisposición y constancia que caracteriza a esta unión y a la afición, seguro que la lleváis a buen puerto. 

– Son necesidades básicas a día de hoy que hay que asumir para poder garantizar la continuidad del Toro Embolado.

Antes de despedirnos quisiera agradecer nuevamente a la Federación de Peñas Taurinas de Bous al Carrer por el constante apoyo y aporte para que a día de hoy la Unión de Emboladores de la Comunidad Valenciana sea una realidad.

Miguel, cierra esta entrevista con una frase reflexiva en demanda de tiempo y paciencia.

“La naranja nació verde y el tiempo le dio color”.