Sucedió en la estación hispalense de San Bernardo, cuando el novillero Francisco Javier Antequera , perteneciente a la Escuela Taurina de Sevilla Amate, se iba a subir al tren y el encargado de Renfe ,  se le acercó y le dijo que no podía subir al vagón porque seguramente algún usuario podría sentirse ofendido , sobre todo con el estoque simulado y al final , el novillero tuvo que abandonar la estación de tren.