En la Sala Antonio Machado de la Fundación Cajasol de Sevilla y con la segunda edición del «Toreo Contado» iniciativa de la empresa Pagés , el protagonista fue el maestro valenciano Enrique Ponce, quien logró abarrotar la Sala que tuvo gran ambiente cuyo hilo conductor   lo prestó la proyección de su faena de Sevilla del 2016, frente a un toro de Juan Pedro Domecq que le faltó fuerza,  pero que con su nobleza permitió a Enrique realizar una obra de arte en la Real Maestranza de Caballería.

Una charla conducida por el periodista José Enrique Moreno para explicar la técnica del maestro, que el propio artista admitió : «Se puede explicar la técnica, las distancias, la colocación, la altura de la muleta, pero lo que no se puede explicar es el sentimiento del torero , porque eso es difícil de contar. Sólo lo puede percibir el que lo ha sentido.

Ponce señaló no haber visto la faena por televisión , porque prefiere que pase el tiempo antes de verlas. y afirmó que el sentimiento se aleja a veces de la imágen que atrapa el video o la cámara.

Recordó que el toro tenía muy poco galope a su comportamiento en la suerte de varas y sus sensaciones antes de tomar la muleta para resolver la faena, eran una incógnita.

Habló del gusto, de la naturalidad, de la transmisión , descubriendo los trerenos vedados al espectador desde los tendidos. No sin antes recordar lo difícil que es templar , pulsear y torear despacio a un toro que le faltan las fuerzas.

Y no olvidó el peligro que esconden las astas de los toros en todas sus condiciones.

Felicitó a la afición de Sevilla por esa gran sensibilidad  e invitó a que le acompañen el 28 de abril en su cita Sevillana, en la que alterna junto a Manzanares y a López Simón con los toros de Juan Pedro Domecq.