Ayer en la placita de tientas de Galeana (Murteira Grave) el extremeño Jose Garrido y el sevillano Pablo Aguado dieron una mañana de «toros» inolvidable.

Las novillas embestían como toros, bravas y fuertes se iban al caballo como rayos, en la muleta tuvieron hasta dos faenas, siempre pidiendo toreros a la altura de sus bravas embestidas con el morro por el suelo.

A Jose Garrido se le ve cuajado, pidiendo guerra, quiere y va a ser figura del toreo. Pablo Aguado es posiblemente el novillero que mejor torea en años, todo lo que hace lleva esa gracia del toreo de Sevilla, pero también tiene un valor poco común en los toreros cogidos por la vena del arte.