Si el miércoles fue el turno de la teoría en el ‘Toreo Contado’, la Puerta Jerez de Sevilla acogió el jueves 30 de marzo la práctica en el ‘Toreo en la Calle’.

La Puerta de Jerez, en pleno corazón de Sevilla, se llenó de capotes y muletas en el taller de toreo de salón organizado por la Empresa Pagés. Más de 1.000 sevillanos y visitantes observaron y participaron en esta actividad que buscaba que el público tuvieraun contacto directo con la tauromaquia a través del manejo de capotes, muletas y banderillas. Hasta un caballo de picar se utilizó en este encuentro, formándose colas para subir y fotografiarse sobre el animal.

Esta actividad se enmarca el ciclo Fomento de la Cultura Taurina en Sevilla emprendido por Pagés en los meses previos a la temporada y ha contado un año más con la colaboración del torero Eduardo Dávila Miura al frente del Club de Afcionados Prácticos Taurinos de Sevilla.

El cartel de ‘No hay billetes’ se puso en la Fundación Cajasol en la segunda edición de el ‘Toreo Contado’ con la presencia de Manuel Escribano y Victorino Martín analizando el indulto de ‘Cobradiezmos’.

“Fue magia y éxtasis. Cuando vi ese pañuelo imagínate lo que me entró. Empezamos a hacer cosas que ni sabíamos, se nos olvidó que el toro estaba allí”, comento el torero de Gerena. Por su parte, Victorino añadió: “Ese día estábamos felices todos, la gente de la plaza y nosotros. La felicidad se contagia y ese día todo se desbordó”.

Escribano, que describió la tarde como un sueño fresco en su mente, comentó: “Era el primer toro de Victorino en el que me iba a la puerta de chiqueros. Con uno de Victorino me daba miedo, me había ido con otros pero con uno de Victorino no”. Con la cara desencajada -como se podía apreciar en vídeo- recibía el torero sevillano a ‘Cobradiezmos’, del que dijo: “Desde que lo vi me asombró su belleza y me entró por el ojo”.