La de Victorino en el Domingo de Ramos, salió seria y complicada . Lo más destacado lo hizo Alberto Aguilar frente al que cerraba plaza , recibiendo el saludo del respetable, al igual que Gómez del Pilar  ante el toro de su confirmación.

Con tres cuartos de entrada, se lidiaron los toros de Victorino Martín que resultaron bien presentados, serios , variados en hechuras, complicados en líneas generales y de escaso juego. sobresalió el (4) de nombre Bosquimano. El (6 bis) de la ganadería de San Martín , bien presentado , falto de fuerza y raza pero manejable.

Iván Fandiño: silencio y pitos

Alberto Aguilar: silencio y ovación con saludos tras dos avisos

Gómez del Pilar: (confirmaba) ovación con saludos y silencio .

Incidencias: Roberto Martín «Jarocho» saludó en banderillas del cuarto.  Se guardó un minuto de silencio en memoria del niño Adrián Hinojosa seguido de una gran ovación.

Abrió plaza un complicadísimo toro de Victorino que se frenaba y se quedaba corto por ambos pitones. Un toro áspero con el que confirmaba la alternativa Gómez del Pilar. Lo recibió a portagayola. El torero estuvo valiente pero sin llegar a brillar. Tras estocada, saludó y recibió una cariñosa ovación.  Como se corrió el turno porque Alberto Aguilar entró a enfermería, estoqueó el quinto que resultó deslucido , sin emplearse y con la cara alta. El de Toledo estructuró su faena con destreza , pero no tuvo suerte con la tizona y silenciaron su labor .

Al segundo de la tarde le faltó entrega , dispar en la embestida . Fandiño con firmeza logró algunos muletazos sueltos y naturales de buen trazo. Pero sin llegar a ligar ningún muletazo y su faena no alzó altos vuelos. Tras estocada y descabello , silenciaron su labor.  Con el cuarto, que fue ovacionado de salida y empujó en varas, le faltó empuje , se quedaba corto y aunque Fandiño quiso aprovechar al cárdeno , se vino abajo y se apagó, no permitiendo al de Orduña ningún lucimiento , que tras pinchar y estocada , recibió pitos.

El agresivo tercero lo lidió Alberto Aguilar, que con su técnica logró trastear y sacar algunos muletazos sueltos y habilidosos. Tras estocada, silenciaron su labor.  El sexto se devolvió por blando y  lidió uno de la ganadería de San Martín que le faltó fuerza y raza, pero que fue noble y permitió al torero hilvanar una faena relajada , tranquila y a media altura , logrando buenos muletazos y naturales , terminando entre los pitones con un desplante . En el primer intento pinchó con la espada , estocada , salió prendido sin consecuencias antes de dar tres descabellos. El público le premió con ovacón y saludos tras los dos avisos.