Víctor. Pero maestro… Con 69 años y ya sube al cielo?

Palomo. Víctor, pues por aquí ando hermoso….Me han llamado, y subo para arriba.

Pana. Pero…Palomo, que en menos de un año y por diferentes motivos, nos vemos los tres en el cielo. Por ahí andan Paquirri y Yiyo que ya llevan más tiempo que nosotros aquí, y andan como Pedro por su casa y sin complejos.

Palomo. Pues ya veis, aquí estoy con vosotros.

Adrián. Oyeeee!!! Y yo qué? Claro, como soy el más pequeño, y nunca me vestí de luces, parece que no se me ve. Pero soy tan valiente o más que vosotros.

Palomo. Mira Adrián, ven que te cuento una cosa, pero en secreto… La vida es dura, y más la nuestra, la de los toreros. Pana y Víctor, están aquí desde hace poco, y perdieron la vida haciendo lo que más les gustaba. Tú y yo, estamos aquí por otro motivo, y no por fallecer por asta de toro. Tú te has venido siendo un niño, y yo ya siendo un «abuelete» pero moderno. Tú por una enfermedad, y yo por problemas en el corazón. Pero estamos juntos, en el cielo, y jugaremos al toro, y te contaré mil anécdotas. Ahh por cierto, te cuento la primera!! Yo fui el último torero en cortar un rabo en Las Ventas en el año 1.972, un 22 de mayo al toro «Cigarrón» de Atanasio Fernández. Y también ejercía últimamente de apoderado del novillero Alejandro Gardel. En mis ratos libres, pintaba cuadros. Y….bueno, hace un par de años, hice un programa en televisión Soy Novillero.

Adrián. Como mola!!! Me tienes que contar más casas. Pana cuenta muchas historias, sobre todo de México, y Víctor, dice que fue figura entre los novilleros.

Palomo. Así es pequeñajo!!! Pana era el último romántico empedernido de la tauromaquia (pero fumaba muchos puros) y Víctor, vino al cielo muy joven, pero siendo un gran torero. Yo ahora te daré un consejo, como maestro en la vida con 69 años. Cumple aquí tus sueños con nosotros, que en el cielo, no creo que nos tengamos que preocupar de nada. Aquí estaremos a gusto, compartiendo nuestras aficiones, y viendo los toros desde una barrera preferente.