En la Plaza de Puertollano de Ciudad Real y con media entrada, se lidiarn los toros de Torreherberos , Torrehandilla (3 bis)(5) bien presentados, de buen juego en general. El sobrero salió en tercer lugar, de nombre «Trampero» marcado con el número 41 y de 480kg fue premiado con la vuelta al ruedo.

El Fandi: oreja y oreja

Daniel Luque: dos orejas y saludos

Alberto López Simón: dos orejas y rabo y dos orejas con petición de rabo.

Gandes momentos se vivieron hoy en Puertollano , una corrida de esas de hacer afición, por la nobleza y la calidad de los astados de Torreherberos , Torrehandilla.

El primero lo recibió el Fandi con larga cambiada, quitó por navarras, brilló en banderillas, recibió voltereta al iniciar la faena de muleta, junto cuando empezaba el trasteo. El Fandi lo sacó por media altura y logró algunos naturales y acabando con manoletinas. tras pinchazo, estocada tendida, paseó la oreja.  Al cuarto lo recibió a la verónica, quitó por chicuelinas. volvió a brillar en banderillas. Su labor con la muleta la inició de rodillas pero al toro le faltó transmisión y se vino abajo . Voluntad puso el Fandi y tras estocada , paseó la oreja.

El segundo lo recibió Daniel Luque, un toro que echaba la cara arriba y cabeceaba. Daniel a punta de técnica logró templar y sacar muletazos relajados , sobre todo con la zurda. Tras estocada, paseó las dos orejas. Con el quinto, instrumentó un gran quite de verónicas y cordobinas. El toro se vino abajo pronto y Luque logró templarlo, acortó distancias y se metió entre los pitones . Terminó con Luquesinas. Falló con la espada y recibió ovación con saludos.

El primero del lote de López Simón , se devolvió a los corrales tras partirse la pezuña. Salió el de Torrehandilla, noble, con clase. López Simón lo saludó a la verónica, rematando con medias de buena firma. Su labor con la muleta la empezó con ayudados a media altura, templando, la faena ganó profundidad , ejecutó muletazos por ambos pitones muy despacio, muletazos muy largos y templados. Terminó con manoletinas , ayudados y tras su estocada, dos orejas y rabo. Al sexto saludó de capote, quite por tafalleras, revolera para rematar, gran labor con el capote. Su labor muleteril la inició con los pies enterrados en la arena  sin moverse un ápice, terminó metido en los terrenos del toro  exponiendo, tras la estocada paseó las dos orejas y hubo petición de rabo.