Con el cartel de “No hay billetes para hoy”, el cielo algo encapotado y un ambiente caluroso comenzaba la decimosexta de abono en Madrid. Cinco toros de Jandilla y uno de Vegahermosa esperaban en los toriles a los matadores Fran Rivera “Paquirri”, Sebastián Castella y Alberto López Simón. Muchas personalidades y gente famosa en los tendidos para vivir en directo esta corrida.


Salió parado el primero de Paquirri, aunque empujó fuerte en el caballo. Realizaba el quite por chicuelinas Sebastián Castella. Un toro con buen tranco, pronto de arrancadas aunque echando las manos por delante en algunas ocasiones. Comenzaba la faena de muleta pegado a tablas con doblones de rodillas sacándolo poco a poco hasta el tercio. Perdía las manos el astado al inicio de la segunda tanda, donde el torero le dio tiempo y espacio con unos naturales muy lentos. Una tercera tanda muy similar a la segunda donde el morlaco protestaba cabeceando. Por el pitón izquierdo corrió la siguiente tanda falta de ritmo y con algún susto incluido. Se vino a menos el primero de la tarde, aunque Paquirri intentaba hacerle su faena sin éxito con los pitos de la afición debido a la poca transmisión de la faena. Dejó una media estocada agarrada en su sitio y tuvo que utilizar el descabello.
Parado y distraído salió el cuarto, aunque tenía un buen tranco. Encelado en el caballo pero sin hacer fuerza, Castella lo citó por saltilleras saliendo muy distraído el morlaco. Banderilleó ‘Paquirri’ su último toro en el coso madrileño donde se paró mucho y le costaba arrancarse a este segundo de su lote. Sentado en el estribo comenzó su ultima faena y el toro se golpeó con un pilar de la puerta de arrastre. Esto hizo que se viniese más abajo aún. Muy protestón el cuarto, cabeceando, sin transmisión, cantó la gallina pronto y no pudo el sevillano realizar más faena. Lo intentó por ambos pitones pero su oponente no lo dejó. Cercano a tablas entró a matar con una estocada algo contraria pero eficaz ya que el toro se echó rápido. Sin duda alguna, el peor lote de la tarde y con el que Francisco Rivera Ordóñez ‘Paquirri’ no pudo despedirse con buen sabor de boca del coso madrileño.

Por verónicas recibió Castella a su primero rematando con una media muy bella. Dejó el francés lejos del caballo y se arrancó pronto y bravo tanto en el primer encuentro como en el segundo, siendo aplaudido José Doblado al retirarse del ruedo. Con buen galope aunque algo distraído este primero de Sebastián Castella. Tres grandes pares de banderillas hicieron que José Chacón y Vicente Herrera se desmonteraran. Con su tradicional péndulo comenzaba la faena en el centro de la plaza. En redondo y ligando buenos muletazos le dio la segunda tanda en los mismos centros mientras Madrid rugía y gritaba los ‘olés’. Y en pie se puso la plaza cuando en la tercera le hizo un cambio de mano y un circular interminable. Muy lento y acoplado estaba Castella, buscando los dos pitones en una faena con mucha transmisión ante un toro bravo, fijo y noble. Sensacional el toro y sensacional el torero. Otra tanda de naturales y un circular largo y el de Beziers se fue a por la espada. Madrid disfrutaba del mejor toro de la feria hasta el momento. Una estocada media hizo que tardase en caer y la gente se enfriara a la hora de la petición. Sonó un primer aviso aunque no importó a nadie. Las Ventas estaba en pie aplaudiendo a toro y torero. Oreja para Castella y vuelta al ruedo para Hebrea, herrado con el número 94 y 527 kgs, de la ganadería de Jandilla.
Con más ritmo salió de toriles el quinto de la tarde, ‘Hojeadora’, recibido por verónicas por el francés. Con recelo entró al caballo en su primer encuentro saliendo muy suelto. En el segundo sí se empleó algo más, perdiendo las manos al salir del encuentro, pidiendo el público el cambio con palmas de tango. No perdió las manos durante el tercio de banderillas y cesaron dichas protestas. El usía, que tenía el pañuelo verde cogido desde la primera vez que perdió las manos, devolvió el toro con las seis banderillas ya puestas, llamando la atención de los asistentes.
Salió el sobrero con el hierro de Salvador Domecq algo descoordinado de los cuartos traseros, cabeceando mucho en los encuentros con el capote de Sebastián Castella. Huye del picador en el segundo encuentro aunque sí se emplea en el siguiente, con embestidas irregulares y poca fijeza. Se arrancaba galopando pero sin humillar en el tercio de banderillas. Por estatuarios comenzó el frances su faena, rematando con el de pecho. Se cruzaba el toro en algunos momentos de la lidia, dando algún susto. No se empleaba a pesar de los naturales de Castella. Tenía que buscarlo el de Beziers ya que el toro no hacía ademán de embestir. Tuvo que emplearse a fondo y evitar llevarse un revolcon. Un toro difícil, con muchos arreones, que no dejó hacer la faena a Sebastián. Quizás algo mejor por el izquierdo, el torero decidió imponer su criterio y someterlo a placer, robándole muletazos y demostrando en el buen momento que se encuentra. Consiguió convencer y centrar la atención de la plaza ante un rival por el que nadie daba un duro, como se decía hace años. Toreando en los mismos medios, le dio una variada tanda donde se arrancó en el momento del desplante dando otro susto. Entre la segunda raya y los medios intentaba entrar a matar pero no lo conseguía ya que se arrancaba con rapidez. Tras sonar el primer aviso, obtuvo un pinchazo y después la estocada que acabaría con este quinto bis tras el segundo aviso.


En tercer lugar salía Imperial y López Simón lo recibía con un ramillete de verónicas desplazándose mucho este de Vegahermosa. Se arrancó al caballo muy de lejos este primero del lote del torero madrileño, picado por Tito Sandoval. Por delantales a pies juntos hacía el quite Fran Rivera “Paquirri”. De nuevo, se arrancaba fuerte y sin dudar este toro de Vegahermosa. Con una primera tanda ajustada se presentaba López Simón. Toreando en el mismo lugar donde fue toreado su hermano, citaba de lejos el madrileño toreando en redondo y por derecho, llevándolo largo. Más justo de fuerzas que el anterior pero quizás con un punto de más calidad, comenzaba otra serie de arrimón por el pitón derecho. Metiendo la cara abajo haciendo el avión protestaba en algunos momentos cabeceando. Con unos naturales muy templados terminaba la faena el torero de Barajas, que colocaba al toro con unas trincherillas. Mató con un espadazo hasta la bola en su sitio. Aplaudido en el arrastre este Imperial de Vegahermosa, y aplaudido Alberto López Simón.
El sexto de la tarde se empleó fuerte en el caballo, cogiendo por las manos y casi llega a tirarlo. El segundo encuentro fue similar, empujando con fuerza. En el tercio de banderillas se arrancó pronto y con firmeza aunque cabeceaba un poco, pidiendo las distancias cortas. Emotivo brindis en la memoria de Victor Barrio, y un inició de faena sacando poco a poco a este sexto hacia la raya de picar. Se revolvía pronto y en la segunda tanda casi desarma al matador. Por el izquierdo era más exigente y cambió de nuevo al derecho buscando más profundidad en la embestida. En resumidas cuentas…No fue la tarde del torero de Barajas, donde escuchó silencio en el que cerraba tarde.

Ficha del festejo.

Francisco Rivera. Silencio en ambos.

Sebastian Castella. Oreja y ovación

Alberto López Simón. Silencio en ambos.