Interesante y variada corrida de Dolores Aguirre que volvía a la Feria de San Isidro tras varios años de ausencia. La corrida no fue la más dura de las que ha lidiado este hierro en Madrid, aunque sí una de las más toreables en las que sólo la falta de oficio de los toreros actuantes no han conseguido sacarle mayor partido.

Rafaelillo demostró su incuestionable oficio y madurez ante los toros más complicados del encierro salvándose varias veces de las cornadas. Alberto Lamelas fue el diestro al que se le notó más la falta de rodaje, ya que dejó escapar un buen toro segundo aunque estuvo bastante más acertado con el quinto de la tarde, y Gómez del Pilar que regresaba a Madrid tras su confirmación con la de Victorino Martín el pasado Domingo de Ramos dio muestras de su inteligencia, firmeza y temple para conseguir la actuación más lucida de la tarde.

Abrió la tarde un toro ofensivo de Dolores Aguirre que embestía humillado pero sin recorrido en el saludo capotero de un Rafaelillo con oficio que intentó abrirle los caminos. El de Dolores embistió al caballo con fijeza, con la cara abajo y empujando con los riñones. Con el capote no mejoró quedándose cada vez más corto, tardeando y queriéndose ir hacia su querencia. En banderillas presentó dificultades a los subalternos ya que había que llegarle mucho a la cara para parear. Con la muleta Rafaelillo quiso doblarse con el burel para obligarle a embestir regalándole únicamente embestidas defensivas. El murciano estuvo con mucho oficio y poder pero no pudo lucirse con el tipo de embestidas del de Dolores. Finalmente el toro acabó en tablas totalmente acobardado. Dejó una estocada entera atravesada que hizo «guardia» y un descabello. Silencio para el torero y pitos para el toro.

El segundo escuchó leves protestas en el tendido ante su justeza de trapío de salida. Recibió Lamelas al toro con una larga cambiada de rodillas saliendo después bastante suelto de los vuelos del capote. Cumplió en varas el de Dolores empujando con el pitón izquierdo. Las embestidas en banderillas fueron a más. Comenzó en los medios Lamelas para torear en redondo sin conseguir acople y perdiendo las manos el toro en repetidas ocasiones. Al tomar la muleta con la zurda el toro perdió fuelle parándose y volviendo a perder las manos dando embestidas defensivas. No encontró ni las distancias ni la altura al toro evidenciándose la falta de contratos de este diestro. Estocada casi entera un poco delantera y dos golpes de verduguillo. Silencio para ambos.

Se fue a la puerta de chiqueros Gómez del Pilar para recibir al tercero de Dolores Aguirre resultando limpia tras aguantar la tardía salida del astado del toril. A continuación, Noé enjaretó una buena tanda de verónicas perdiéndole pasos para confiar al toro y luciéndose a la par. Quiso lucir al toro en el caballo pero éste no le acompañó. Eficaz y efectivo fue el tercio de banderillas. Comenzó la faena de muleta sin someter al toro. Tuvo ritmo y transmisión el de Dolores que se trasladó al tendido. Atacó Noé en la tercera serie de derechazos consiguiendo muletazos con profundidad y mano baja. La faena fue a más gracias a la embestida humillada y enclasada del de Dolores y el temple y mando de la muleta de Gómez del Pilar. Por el pitón izquierdo el animal fue peor y se rajó. La última tanda fue con la mano derecha teniendo cuatro muletazos muy importantes volviendo a subir el nivel de los olés en los tendidos. La estocada entera cayó arriba siendo muy efectiva. El público pidió la oreja que el presidente le concedió.

Rafaelillo recibió al cuarto de la tarde con una larga cambiada de rodillas y a continuación el toro no se empleó con el capote. Derribó al caballo en el primer encuentro tras el empuje del toro. Con el capote salió suelto pero colocaba bien la cara. En banderillas siguió demostrando su punto de mansedumbre y su buena condición al tomar el capote del subalterno. El murciano con la muleta quiso torearlo de inicio, sin probaturas, y a punto estuvo de llevárselo por delante el de Dolores tras darle dos coladas por el lado derecho. El toro no aguantó una tanda cuando se rajó completamente comenzando a dar los típicos arreones de manso. Le faltó casta al de Dolores para seguir la muleta, ya que en cuanto se vio podido se paró y acortó el recorrido transmitiendo sosería. Cuando Rafaelillo estaba intentando cuadrar al toro esté le tiró una cornada al muslo llegándole a levantar los pies del suelo pero sin herirlo. Dejó una gran estocada arriba muy efectiva. Ovación para el torero y silencio para el toro.

El quinto de la tarde se dejó en el capote de Alberto Lamelas apuntando también su querencia por las tablas aunque en menor medida que sus hermanos. Cumplió en el caballo saliéndose suelto del peto. Tras el tercio de varas, el toro comenzó a quedarse más corto en el capote. Quitó al toro por lopecinas Gómez del Pilar sin conseguir el lucimiento esperado ante las condiciones del toro. En banderillas se lució «El Niño de Santa Rita» viéndose obligado a saludar la ovación. Con la muleta el toro fue más largo que con el capote, humillado y con emoción. Lamelas le corrió bien la mano cogiéndole rápido el aire a la embestida. El toro se aburrió pronto queriéndose rajar, dejando de humillar y pasando de la transmisión a la sosería. Lamelas a partir de este momento poco pudo conseguir. Cerró la faena con manoletinas ajustadas. Al entrar a matar dejó una buena estocada arriba sin soltar llevándose la espada tras recibir un golpe en el pecho y volviendo a entrar dejando, ahora sí, otra gran estocada en lo alto. Ovación para el torero y para el toro.

De nuevo Gómez del Pilar se fue a la puerta de chiqueros empujado por la ilusión de querer conseguir la Puerta Grande que tanto le hubiera cambiado la vida. No fue fácil el lance, teniendo que aguantar mucho a que llegara, ya que en un principio hizo caso omiso al diestro, pudiendo recitarle tan difícil suerte de forma airosa. No se empleó después con el capote. Protestó en el caballo soltando mucho la cara en el peto. Esperó mucho en banderillas dificultando la labor de los subalternos. También fue complicada la brega en banderillas pero José Antonio Carretero consiguió fijarlo y pararlo en su capote. Con inteligencia comenzó Gómez del Pilar la faena de muleta, le dio tiempo y le aplicó temple ligando los pases y sorprendiendo al público. Duró solo una tanda el de Dolores, al verse podido se afligió y comenzó a defenderse sin haber opción de triunfo alguno con el que poder redondear la tarde. Tres pinchazos y un descabellos. Silencio para ambos.

Ficha Técnica

Plaza de toros de las Ventas. 16.010 espectadores.

Toros de Dolores Aguirre. Bien presentados. 1º con genio y con dificultades. 2º con nobleza justo de fuerzas. 3º con calidad y nobleza le faltó fondo. 4º manso sin transmisión. 5º toro cambiante que fue de menos a más acabándose muy pronto. 6º informal en las embestidas sin fondo de casta.

Rafaelillo (obispo y oro). Silencio y silencio.

Alberto Lamelas (azul marino y oro). Silencio y ovación.

Gómez del Pilar (blanco y plata). Oreja y silencio.

Sergio Maya / @sergiomaya7