Pablo Aguado y Rafa Serna ya han comenzado a calentar motores de cara al importante compromiso del próximo jueves 15 de junio, Corpus Christi, en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, en la que supondrá la última tarde para ambos en dicho marco como novilleros, ya que la collera de sevillanos tomará la alternativa en la próxima Feria de San Miguel, allá por el mes de septiembre.

Se despedirán a lo grande, con un mano a mano a «cara de perro» en el que ni Pablo ni Rafa se dejarán ganar la pelea, ya que como ambos dicen «somos amigos fuera de la plaza, pero enemigos en el ruedo», y es que estos dos jóvenes sevillanos desde el comienzo de sus carreras están muy ligados, los dos compartieron escuela, comparten amigos y rivalidad dentro del ruedo, puesto que «continuamente nos están comparando».

La novillada será del Parralejo «toda una garantía» según ambos espadas dándose la circunstancia de que ayer, 8 de junio, estuvieron visitando la finca de Rafael Molina y reconociendo la corrida que lidiarán en Sevilla. Dicen que es una novillada «seria, gordita y con el trapío que merece Sevilla», y se han enamorado de un novillo colorado con el que ambos sueñan que esté en su lote. «La corrida tiene por qué embestir», afirman los dos, y es que según contaron el ganadero, Rafa Molina, les ha comentado que «por reata y hechuras deben embestir tres o cuatro novillos con clase y ritmo».

También se refirieron al horario nocturno en el que se desarrollará la novillada. Creen que es algo «positivo» para el público, ya que «a las siete de la tarde hace calor y cuesta estar en el sol», mientras que por la noche «se está más cómodo», aunque ambos coinciden en que la tarde en el hotel «se hará muy larga».

Para Rafa Serna torear en Sevilla «no es una tarde más», y es que según declaró «Sevilla es la plaza con la que soñamos todos los toreros, la mejor plaza del mundo para mí», añadiendo Pablo Aguado que «Sevilla tiene un plus de especial para nosotros al ser sevillanos y torear ante nuestra gente». Además, Rafa y Pablo creen que va a ser un día «muy importante» tras no haber pasado nada para ninguno de los dos en la Feria de San Isidro de Madrid, y por la circunstancia de que por el momento «ningún novillero se ha hecho con el cetro», reconociendo que están necesitados «de un último empujón» que les embale hacia la alternativa.

Precisamente de lo que ocurrirá en San Miguel también quisieron hablar los diestros, y es que ambos opinan que septiembre es la fecha «ideal», de lo contrario «hoy no estaríamos anunciados en un mano a mano». Aún la ven lejos, y están concentrados en «coger fuerza en los contratos que nos restan hasta esa fecha» para que una vez tomada la alternativa no se frenen sus contratos en los despachos.

Rafa habló de Pablo, y Pablo habló de Rafa. Ambos coinciden en que el otro es el compañero con el que «más rivalidad» tienen de todo el escalafón, diciendo Serna de Aguado que «te exige desde el patio de caballos, torea muy despacio y tiene un capote emocionante» e incluso le desea que «no le embista un toro». Por su parte Pablo destacó de Rafa que es un torero que «puede dar un gran nivel. Tiene buen manejo de los chismes, transmite mucha seguridad y con la espada es envidiable».

Por último, ambos prometen rivalidad, no sólo en quites también con la espada, muleta y capotes, e incluso «con las miradas», y es que «si uno corta una oreja, el otro quiere cortar dos como sea para quedar por encima». La suerte está echada. Que gane el mejor …