Una vez más en tarde de expectación no se llega a las expectativas que a las siete de la tarde había en los tendidos abarrotados, por décima vez en lo que va de año, de la Plaza de Toros de las Ventas.

A la corrida de Victoriano del Río le faltó fuerza y motor, justamente fue una corrida opuesta a la que también lidio en San Isidro. Destacaron la calidad de los tres últimos pero sólo el cuarto consiguió llegar con más fondo en la muleta. En cuanto a los toreros, El Juli demostró, precisamente en el cuarto de la tarde, porqué es una figura del toreo. Estuvo muy rotundo y, a pesar de las protestas de un sector de la plaza consiguió cortar una oreja de peso llena de verdad y rotundidad. Manzanares se llevó el lote más dulce, con escasez de fuerza y empuje. Talavante se llevó el peor lote sin poder redondear su Feria de San Isidro tras cuatro tardes.

La tarde comenzó con una atronadora ovación al Rey de España, Felipe VI, cuando salió al Palco Real escuchándose los gritos de «¡Viva España! y ¡Viva el Rey!» y los acordes del Himno de España por la banda de música, suponiendo ésta vez la primera corrida de Beneficencia que SM Felipe VI presidía.

Salió el primero de la tarde de Victoriano del Río que metió bien la cara en el capote aunque con frenazos. El Juli se salió a las afueras y decidió torear en beneficio del toro. En el caballo el de Victoriano del Río salió huido en primer encuentro y en el segundo cumplió. Discreto fue el tercio de banderillas. Decidido inició la faena El Juli saliéndose hacia los medios, imponiéndose por abajo. El de Victoriano no vino nunca metido en la faena y fue bastante informal, sin dar dos embestidas iguales. El madrileño se impuso con su firmeza habitual y el toro se paró. Pinchazo y estocada trasera y tendida. Silencio para el toro y leves pitos para El Juli.

Realmente bello fue el recibo de capote de José María Manzanares al segundo de la tarde. El animal embistió humillando y con emoción y Manzanares dejó un buen número de verónicas acompasadas rematadas con una media a cámara lenta. Al llevarlo al caballo, el toro se escurrió y se lastimó en los cuartos traseros mermándole en la primera entrada a la montura del picador. A pesar de sus dificultades físicas, el toro acudió con prontitud y empujó en las dos entradas. Protestó el público con fuerza pero el presidente apostó por dejarlo en el ruedo ante la clase que demostró el toro en el capote. Al final en banderillas el toro volvió a resbalar y el presidente sacó el pañuelo verde.

En su lugar salió uno de Domingo Hernández, más alto que el anterior, que salió con una embestida muy templada pero sin celo parándose en cada lance. En el caballo el toro despertó y empujó con los riñones y con fijeza en el peto en el primer envite, y en el segundo también empujó aunque el castigo fue menor. Fue aplaudido «Chocolate» tras el tercio de varas. El tercio de banderillas fue desigual y deslucido. Con la muleta el toro sacó motor al principio y Manzanares se salió hacía las afueras con torería y fibra. Aplicó su técnica el alicantino para tratar de alargar las embestidas al toro. No hubo entendimiento entre José Mari y el de Domingo Hernández que se le fue yendo el motor a medida que fue avanzando la faena. Dejó una estocada en todo el hoyo de las agujas aunque un tanto tendida.

En tercer lugar salió un toro de Victoriano del Río más montado que sus hermanos. Embistió sin celo en el capote de Alejandro Talavante con frenazos. En varas el animal cumplió aunque tardeó y quiso salir hacía su querencia. En el capote de Juan José Trujillo embistió con ritmo y hasta el final pero saliendo suelto por el pitón izquierdo y tardeando. Comenzó Talavante toreando al natural soportando las fuertes embestidas del burel transmitiendo emoción  a los tendidos. Con la mano derecha se le coló en una ocasión y se rajó. Poco pudo hacer Talavante. Pinchazo y estocada trasera entera. Pitos para el toro y silencio para Talavante.

El cuarto de la tarde salió abanto pero colocó bien la cara en el capote que le presentó El Juli que salió hasta los medios para fijarlo en las telas. El quite del Juli fue por chicuelinas con el compás abierto y manos bajas rematadas con una gaonera muy enroscada. Fue de menos a más el toro en el caballo midiendo mucho el castigo. El tercio de banderillas fue eficaz y lucida. Buen inicio de faena del Juli con unos pases por bajo semiflexionando la faena esperando al toro. Ligó una gran tanda de derechazos en una baldosa con profundidad en las embestidas del toro. Rugió las Ventas en la tercera tanda, dónde El Juli obligó más por abajo al toro y éste siguió la muleta con mucha calidad y temple. Cogió la zurda y el toro se afligió pero el madrileño dejó cinco naturales a cámara lenta. La última tanda fue de arrimón de verdad, dando muletazos muy templados y bellos con una gran verdad en cuanto a la colocación dejándose llegar al toro hasta los muslos captando la atención de gran público de las Ventas. Dejó una estocada arriba un poco trasera de gran efectividad. Oreja para el Juli y ovación para el toro.

Manzanares saludó al quinto con mucha naturalidad, acariciando las templadas y enclasadas embestidas del de Victoriano del Río. Se gustó al llevarlo al caballo con una larga afarolada y unas chicuelinas muy garbosas y estéticas. Empujó el toro en el caballo dónde recibió un castigo muy leve.  Talavante entró en quite artístico con unos lances a la verónicas en los que claudicó el toro hasta en dos ocasiones. Más eficaz que lucido fue el tercio de banderillas dónde el toro siguió apuntando clase pero también falta de motor. Con la muleta Manzanares estuvo muy templado pero el toro, a pesar de la calidad, no tuvo el motor suficiente para poder triunfar en Madrid. No hubo mimbres para que el alicantino consiguiera realizar una faena lucida. Al final el animal se rajó. Metió la mano con habilidad dejando una estocada desprendida pero efectiva. Silencio para Manzanares y pitos para el toro.

El que cerró plaza también salió con calidad en su embestida pero con poca fuerza, Talavante lo cuidó en el recibo capotero sin obligarlo en exceso. En el caballo el toro recibió un muy leve castigo haciendo una discreta pelea el de Victoriano. También se protestó este toro por parte del público. Bien estuvo Juan José Trujillo con las banderillas. El toro se pegó una costalada en el primer muletazo, para después acometer varias veces en la muleta que le presentó por el lado derecho Talavante dando muestras de estar cogido con alfileres. Con el izquierdo volvió a perder las manos. La faena no rompió y Talavante se marchó de vacío por primera vez en Madrid tras haber puntuado en sus otras tres comparecencias. Pinchazo y estocada corta para finalizar la tarde. Silencio para Talavante y pitos para el toro.

Ficha técnica

Corrida de la Beneficencia.

Plaza de Toros de las Ventas. 23.624 espectadores.

Toros de Victoriano del Río. Desiguales en juego y presentación. 1º faltó fondo, clase y ritmo pero noble. 2º devuelto tras lesionarse. 2º Bis (Domingo Hernández) le faltó motor y celo. 3º con genio y rajado. 4º con clase sin duración. 5º mucha clase pero poca fuerza y fondo de casta. 6º clase sin fuerza.

Julián López «El Juli» (caldera y oro). Silencio y oreja.

José María Manzanares (azul pavo y oro). Silencio y silencio.

Alejandro Talavante (nazareno y oro). Silencio y silencio.

Sergio Maya / @sergiomaya7