No hay más dolor más certero al corazón, ni agonía en vida más prolongada en el tiempo, que la pérdida de un ser humano querido y cercano. Un padre o madre, hermano, amigo…El dolor cuando uno quiere, persiste en el tiempo, y el vacío es insustituible. Pero el dolor y agonía del principio, va remitiendo mal comparado como un huracán, o tempestad en alta mar, y con el paso del tiempo y aún doliendo, ese vacío se transforma en un recuerdo imborrable. Pues no hay situación en la vida, o estado emocional tanto amargo o placentero, que sea eterno en el tiempo.

De una persona fallecida, por muerte natural o violenta y de forma inesperada y más siendo cercana, o bien pública, siempre nos quedará un recuerdo, o en éste caso un legado de una escala de valores por lo que hizo en vida y de forma positiva.

Iván Fandiño, perdió la vida de forma inesperada y precoz, el pasado 17 de junio , y dedicado en cuerpo y alma al mundo del toro. Y hoy, veremos sus vídeos más recientes, con esa sensación de qué «Todo parece mentira, y aún está aquí»

Pero el legado de Iván y su escala de valores, puede ser una lección callada para todos nosotros, de pundonor, arrojo, dignidad, superación, esfuerzo y capacidad ante la propia vida y cualquier situación. Todo es cuestión de una clara declaración de intenciones y ponerse en marcha para intentar escalar esa cima, en teoría inalcanzable.

Desgraciadamente, y ante las astas de «Provechito» el torero dijo adiós. Pero nos queda la figura de Iván, aguerrida y muchas veces entre revolcones,  con la vista clavada en un único objetivo. Liderar, y ser el dueño de sus sueños, unas veces alcanzados sobre todo de teja y oro, y otras veces, malogrados, fruto de quién lo intenta, y no escatima en el esfuerzo.

Pero más allá del torero, va Fandiño por delante, y en la vida sólo dejan huella aquellos que pisan fuerte, y no dan un paso atrás ante ninguna situación por comprometida y adversa que sea.

Adiós torero, hasta pronto Iván…Te vas, pero  siempre será bienvenida tu escuela de valores llamada «Fandiño»

Diego  Cervera / @Diego_CerveraG