La falta de codicia de “Sonámbulo” y el sentido de “Orgulloso”, dejaron una variada tarde en el cierre de Sant Joan en Rafelbuñol.

Informa; Oscar Vercher
Fotografías; Oscar Vercher
Ayer sábado 24 de junio, vivimos la segunda jornada vespertina de Toros en la valenciana localidad de Rafelbuñol, se exhibieron dos toros cerriles y un corro de vacas.
El primero de los astados  en salir  del cajón y perteneciente al hierro de Torrestrella fue  “Sonámbulo”, negro de capa y con buenas hechuras, se mostró noble y sin fijeza, deambulando sin codicia por el recinto. Esta condición fue aprovechada por la afición que se divirtió correteando delante y detrás del toro.

Seguidamente se lidió el astado de Gabriel Rojas de nombre “Orgulloso” colorado y ojo de perdiz. Animal que se aquerenció desarrollando sentido, haciéndose de respetar y poniendo en peligro a los pocos valientes que se atrevieron a citarlo por derecho.

Tras la exhibición de los astados, un corro de vacas  de mucha movilidad del ganadero del Puig, Don Pedro Peris cerró la tarde.
Pasadas las 00:00 horas, Rafelbuñol se citaba nuevamente con la tradición valenciana del toro embolado. El primer astado al que se le pusieron los herrajes y se le prendieron las bolas fue “Sonámbulo”, de Torrestrella, que dejó como detalle alguna arrancada con peligro. Seguidamente, “orgulloso” de Gabriel Rojas, desplegó un comportamiento reservón, marcando los terrenos y administrando las arrancadas, poniendo punto y final a Sant Joan 2017 en el municipio valenciano de Rafelbuñol.