Arrancaba el paseíllo en Manzanares al filo de las 19:00 horas, con 42 grados en el termómetro. Curro Díaz, Juan Bautista y Rubén Pinar anunciados con una corrida de Mollalta, donde el manchego de Tobarra, impuso su autoridad contando cinco orejas. 

El primero de Mollalta, ya manifestó de salida su escaso recorrido. En el caballo y en banderillas, cada vez se quedaba más corto. Una vez ya metidos en el último tercio, en el de muleta, Curro tuvo que hacer al toro, con golpes de generosidad y haciendo que entrase en la muleta con mucha suavidad. En el transcurso de la faena, y toreando con la mano izquierda, Curro es cogido y recibe un fuerte golpe en la cara teniendo que entrar en la enfermería.

Al matar Juan Bautista el toro de Curro Díaz, el segundo toro de la tarde lo mata Pinar, cambiándose el orden de lidia, y quedando la tarde en un mano a mano

El segundo de la tarde para Pinar, ya mostró de salida mejor condición y más recorrido que su hermano de camada. Con el capote, el manchego, ya lo llevó de largo. En el caballo, pues siendo plaza de tercera, el tercio de varas es mínimo. En banderillas, el toro se venia de largo, con buen galope. Ya con la muleta en la mano, Rubén estuvo inteligente, y rápido toreó de largo con la mano derecha y sin probaturas. Faena bien construida por ambos pitones, donde toreó para si mismo, donde hubo cambios de mano, y por momentos, toreó francamente bien al natural gustándose.  Estocada

El tercero, menos sobrado de fuerza, no tuvo mala condición al embestir, aunque un poco violento querido puntear en los engaños por defenderse. En el caballo, igualmente mínimo castigo. Ya en la jurisdicción de Bautista, el torero, técnicamente perfecto, lo cuido porque rápidamente perdía las manos y se iba al suelo. Bautista, muy por encima, atacó con la mano derecha, ligando muletazos muy reunidos en redondo. Quizá y por momentos, demasiado encima del toro una vez estando podido. Estocada contraria que hace guardia.

De buena condición el cuarto de la tarde y pronto en la embestida. Pinar lo vio rápido desde los primeros compases con el capote, lanceando con armonía. En el caballo, el toro, simplemente cumplió con lo reglamentario. El de Tobarra, por lo pronto y en la mano,  cogió la muleta con la derecha para torear en redondo con ritmo y armonía. Rubén yendo a más, hizo una faena  perfecta de técnica, pero al mismo tiempo con gusto basada sobre todo en la mano derecha, o pitón derecho del toro, que fue el más potable. Derechazos largos, prácticamente circulares y casi eternos hicieron  enardecer los tendidos

El quinto, noble pero muy justo de fuerzas. Bautista con el capote vio la condición del toro y no le quiso atacar. En el caballo, el puyazo fue un refilonazo. Con la muleta, en los primeros compases de la faena, Bautista técnicamente impoluto, le falto poner ese punto de fibra y de más, que el toro tenia de menos en fuerza. Perfecto en tiempos, distancia y colocación, le faltó transmitir más al tendido, para que la faena no fuese tan fría y tuviese mas calado. Estocada casi entera.

El sexto y último, igualmente muy parado de salida, tuvo la virtud de ser un toro noble. Rubén aqui, en el toro que cerraba la corrida, lo tuvo que poner todo desde el principio hasta el final. Con el capote, el animal ya mostró su condición, y así en los siguientes tercios. Con la muleta, le tuvo que llevar durante todo momento la cara tapada para conseguir ligar un muletazo tras otro. Faena basada prácticamente sobre el pitón derecho, administrando en cada uno un toque, para provocar la embestida del animal, y conseguir así ligazón en las tandas. Pinchazo y estocada y golpe de descabello.

Parte médico de Curro Díaz:

FICHA DEL FESTEJO:

Curro Díaz: Entra en la enfermería durante el transcurso de la lidia de su primero

Rubén Pinar: Dos orejas, dos orejas y oreja

Juan Bautista: Silencio y oreja