La localidad toledana de Sotillo de las Palomas, acogía hoy sábado  22 de Julio su I Memorial Don Pablo Mayoral con motivo de sus fiestas patronales.

En tan atractivo Memorial, a duelo Alejandro Mora y José Rojo por parte de la comunidad de Extremadura,  contra Aarón Rodríguez y Tomás Rufo de Castilla la Mancha. O en resumidas cuentas, y siendo más concisos, la flor y la nata de el escalafón novilleril sin picadores.

Alejandro Mora, con su novillo, que estuvo algo por encima del novillero, estuvo técnico, quizá frío sin transmitir su tauromaquia al tendido, de buen concepto por cierto. Mora imprimió temple al novillo, y por momentos, dejó ver el buen concepto que atesora pero su faena se vió. Su fallo con la espada, diluyó de alguna manera lo realizado con la muleta, y todo se quedó en unas tibias palmas

El segundo novillo fue para José Rojo. El novillero extremeño quizá un punto por debajo que en anteriores actuaciones, fue capaz de confeccionar una faena donde exprimió al máximo al novillo que le toco en suerte. Rojo, paseó las dos orejas del animal.

Tomás Rufo con el tercer novillo salió con la decisión que tiene que salir un novillero, y a parte, con ese conjunto de recursos y factor sorpresa, para improvisar ante el novillo. Rufo muy decidido desde el primer momento, recibió al novillo con largas de rodillas. El toledano realizó una faena bien estructurada, basada por ambos pitones donde imprimió largura, y recetó un pase se pecho eterno, sacandose al novillo por el hombro contrario. Aún fallando con la espada, cortó las dos orejas del buen tercer novillo, que tuvo la gran virtud de humillar, tener recorrido, y fijeza en los engaños. Merecedor de la vuelta al ruedo, no concedida.

Aarón Rodríguez, dicho vulgarmente y perdonen la expresión, se llevó el gato al agua, pero se lo llevó toreando con ritmo y cadencia, aderezado con esas gotas de frescura y aire fresco en un novillero, que si bien es cierto que tiene que pulir defectos como todos, también tiene un gran número de virtudes. Tuvo la virtud de saber plantear la faena en el sitio adecuado, de templar la buena embestida del animal por ambos pitones sin atacar en demasía, pero con el mando suficiente para demostrar que el torear es llevar al toro por donde uno quiere. Pero sobre todo, tuvo la virtud de conectar rápidamente con el respetable, estando en el novillero en novillero.

En el quinto y último novillo de la tarde, fue por unanimidad del jurado, 3 contra dos votos, (con dos se quedó Rufo) para  Aarón, que resultó ser el primer triunfador del I Memorial Don Pablo Mayoral.

El novillo con buen aire, se partió el pitón izquierdo por la cepa en los primeros lances de recibo con el capote, y desde ese momento, poco o prácticamente nada, puedo hacer el novillero toledano. Eso sí, brindis largo en agradecimiento por el apoyo y fomento de las novilladas sin picadores, al aficionado y bloguero con buena pluma, y expectante desde la barrera, Jaime López, con su blog Patrimonio Taurino.

Sin duda alguna, tardes así queremos los aficionados, con novillos y novilleros.