Categoría en Melilla. Un acontecimiento en toda regla: Juan Mora y Antonio Ferrera, mano a mano. Frente a toros de Manuel Blázquez y en uno de los escenarios más emblemáticos y de mayor embrujo del panorama taurino: La Mezquita del Toreo de Melilla. El empresario Rafael Tejeda lo ha hecho posible y lo presentó ayer en Madrid, en la Sala Antonio Bienvenida de la plaza de Las Ventas, en un acto presentado por el periodista Juan Ramón Romero quien describió la entidad artística de ambos diestros y la imaginación empresarial del empresario.

Un cartel de los que marcan diferencias. “Mi sello es la calidad y dar un giro más de tuerca al mensaje de la Tauromaquia”, explicó el empresario. “Este es un cartel filosófico, muy de público y muy de aficionados. Melilla es un corazón de España en el rincón africano del mediterráneo, un rincón inmejorable para un evento de esta magnitud”, subrayó.

“Hemos logrado que Melilla tenga frente a sí a dos toreros distintos, a dos artistas capaces de crear obras imperecederas frente a la embestida de un toro. Es un sueño y un lujo acoger en la Mezquita del Toreo a estos dos genios”, afirmó Rafael Tejada, un empresario que impulsó y continúa dirigiendo uno de los proyectos de mayor calado y prestigio de exposición del toro bravo que existen: Reservatauro.

“No es una corrida de toros, es simplemente filosofía de la vida”, apuntó Juan Mora para referirse a la cita del próximo 7 de septiembre. “El toreo es sentimiento y es vida, es una manera de estar y sentir, es una forma de plasmas sensaciones y sentimientos y mi corazón me dictaba que tengo que torear en Melilla junto a un virtuoso del toreo como Antonio Ferrera, un genio, un maestro de todas las lidias totales”, reconoció antes de admitir: “Yo tengo un reto y lo quiero cumplir: ojalá un día pueda torear como Antonio Ferrera”.

Sin poder contener la emoción y tras fundirse en un abrazo con Juan Mora, Antonio Ferrera expuso: “Doy gracias a Dios por haberme puesto en el camino al maestro Juan Mora y poder vivir las sensaciones tan bonitas que estoy sintiendo junto a él”. Antonio Ferrera reconoció en sus palabras: “Con diez años y viendo torear al maestro sentí por vez primera el pellizco del arte, ese que se expresa en libertad y que es insustituible”.

Cerró el acto Francisco Díaz, Viceconsejero de la ciudad autónoma de Melilla, quien manifestó: “Nuestra plaza cumple 70 años y no lo podrá hacer de mejor forma que un acontecimiento único, exclusivo y distinto”.

Con este cartel, Melilla se convierte en un icono cultural de la temporada taurina. Una ciudad que cuenta con el apoyo sin fisuras hacia la Tauromaquia de su administración y que reunirá el próximo 7 de septiembre dos puntales del mensaje taurino: el lujo de su programación y el marco incomparable del escenario y su entorno. Cartel de campanillas. Un mano a mano de calidad. Arte en estado puro.