Tal y como dice el titulo, la foto de los novilleros a hombros, en un momento dado, y por favor no me interpreten mal, es lo de menos, cuando las cosas se hacen bien, por derecho, dedicación y amor propio por la fiesta de los toros.

Ayer, y ahora mismo hace 24 horas, pudimos ver y presenciar en la localidad toledana, y muy cerca de Talavera de la Reina, en Sotillo de las Palomas, el I Memorial Don Pablo Mayoral, una excelente novillada sin picadores, y excelente tanto en resultado artistico de los novilleros, como en el juego de los novillos. Pero también fue excelente y una excelencia para los aficionados por la organización, ofreciendo un espectáculo digno y con mucha dignidad, en una plaza de toros portátil.

Muchas veces, en los portales, no se habla o hablamos con cierta claridad, entre lo mediocre y vulgar, y los excelente y la excelencia en un espectáculo taurino sea cual sea, y así, simplemente, nos tiramos piedras contra nuestro tejado, tapando mediocridades sucedidas por ejemplo en Muro (Mallorca) y no realzando y dando importancia al certamen X, perdido en medio de la nada, cerca de la sierra, en un pueblo rural, con cerca de 1.500 habitantes, y realizado y organizado con mucho esmero, cariño, y poniendo toda la carne en el asador.

Cabe recordar y destacar, que muchas figuras actuales, se han calzado el Zapato de Oro de Arnedo, o el Alfarero de Oro en Villaseca de la Sagra, en su andadura de novilleros con picadores, y otros tantos más también, han arrasado y dado buenas tardes de toros, en certámenes de novilladas sin picadores.

Ellos, los novilleros con y sin picadores, son el relevo generacional en un futuro no muy lejano de los matadores actuales del escalafón superior, y lógicamente, si las novilladas están bien estructuradas y organizadas, crean afición, llenan la plaza, y se fomentan las raíces de la tauromaquia, que al fin y al cabo, estas mismas, son los cimientos y las primeras piedras para los  novilleros, y así que puedan ir forjándose en una andadura larga, y con mucho camino por recorrer, para estar anunciados en las grandes ferias.

Ayer, y hace ya practicamente 24 horas, Sotillo de las Palomas, con su I Memorial Don Pablo Mayoral, dio una lección académica de tauromaquia con toga y birrete, de como y que manera se tienen que hacer y promocionar las novilladas sin picadores, en una plaza portátil cualquiera, donde los novilleros dieron rienda suelta al concepto que atesora, y en todo momento hubo química, comunión y conexión entre novillos, novilleros, y público, haciendo de una simple novillada, una excelencia para crear un referente, y sin duda alguna, un disfrute para los aficionados, que nos gusta seguir desde la raíz, la fiesta más culta del mundo. Ahora, podrán entender sin recelo, el titulo de estas linean, realizadas desde la visión de una tarde de toros, vista desde la objetividad, pero también del romanticismo, de un romántico empedernido, que le gusta disfrutar en una plaza cualquiera, de una tarde toros, y de cuando en cuando, junta letras, narrando desde un teclado lo sucedido.

Y tal y como dije ayer al juntar unas letras acertadas o no al narrar la crónica de Sotillo de las Palomas, más tardes así queremos los aficionados, y más tardes así, necesita la fiesta de los toros, como si de una transfusión de sangre se tratase. Y por desgracia, la fiesta de los toros, tiene muchos puntos sangrantes, y necesita ciertas transfusiones como las vividas ayer.