Algo más de media plaza para ver la corrida de Celestino Cuadri que cerró la Feria de Julio de Valencia, que no ofreció el juego esperado, a excepción del tercero, que fue un buen toro, y  que Román supo aprovechar. Rafaelillo cortó una oreja de raza al primero de la tarde. Y Alberto Gómez no tuvo opciones en su regreso a Valencia.

Rafaelillo recibió de rodillas al primer Cuadri. Ya con la muleta, fue haciéndose a la embestida del toro, y demostró su raza torera, le sirvió para cortar la única oreja de la tarde. Su faena al cuarto la brindó al pequeño Adrián. Disposición del murciano, pero el toro fue muy complicado. Gran ovación al finalizar la faena, que recogió Eduardo Hinojosa, el padre del pequeño Adrián.

Alberto Gómez volvió a su plaza pero no tuvo opciones. Nada destacable con el segundo de la tarde. El cuarto hizo una buena pelea en varas, pero en la muleta le faltó emoción. Escuchó palmas el valenciano.

 

Román que ya fue el triunfador de la feria el pasado año, volvió a demostrar que puede ser un gran torero. El tercero, fue un gran toro con mucha emoción. Lo toreó bien el joven torero por los dos pitones, pero falló con los aceros, tras una voltereta al entrar a matar, y perdió los trofeos. El sexto, un manso de libro, no dió opciones, y no regaló ni una sola embestida.

Ficha del festejo:
Plaza de toros de Valencia. Toros de Hijos de D. Celestino Cuadri.

Rafaelillo: oreja y palmas

Alberto Gómez: ovación y palmas

Román: vuelta al ruedo y silencio