Arrancaba el paseíllo en Santander en el día grande de Santiago, con una gran entrada en los tendidos rozando el lleno. En el cartel, José Marí Manzanares, Alejandro Talavante y el aún novillero Alejandro Marcos. Los toros, de Jiménez García, Olga Jiménez y Peña de Francia.

El primero de Olga Jiménez, toro del doctorado de Alejandro Marcos, salió no queriéndose enterar de donde estaba, embistiendo con la cara suelta. En el caballo, arreones de quién no quiere pelea, ni tampoco puya. En el tercio de banderillas, ídem, y apretando hacia los adentros. Y llegó el momento de la ceremonia y doctorado de manos de José Mari Manzanares, con la cesión de trastos del alicantino. Con la muleta, Marcos, tuvo que domeñar la embestida violenta del toro en los primeros compases con la mano derecha, y así durante las tres primeras tandas con la diestra. El toro con más explosión y movilidad que clase, que en un momento dado muchos pueden confundir con casta, hizo que la faena tuviera esa intensidad desde el principio, y Alejandro Marcos, pudiera sacar partido al animal con oficio y solvencia, pero sin redondear la faena. Su asignatura pendiente, la espada.

El recién doctorado Marcos, cerraba la tarde con un toro de Peña de Francia de 649 kg, Marcos, salió arreando con el capote. (Lo propio de quién se doctora y tiene en frente dos gallos de pelea) El toro en el caballo puso el pitón en el cuello del animal, y Oscar Bernal, recetó un buen puyazo ¡Por fin! El tercio de banderillas, sin ser el más brillante, simplemente fue eficaz. Brindis al respetable y farol de rodillas para iniciar la faena de muleta, donde Alejandro Marcos, tenía la obligación consigo mismo de dar la cara. Faena argumentada con arrimones, cercanías y dejándose llegar al toro, y poniendo todo lo que no tenía el animal, para no irse de vacío

Con templanza, gusto y majestuosidad, paró Manzanares  con el capote al segundo de la tarde, primero de su lote. En el caballo, el toro simplemente, cumplió. En el tercio de banderillas, cabe destacar el tercio por parte de Rafa Rosa y Luis Blazquez. Manzanares comenzó la faena de muleta con muletazos por bajo, con suavidad y sin tirones, toreando para el toro. Y siguió el alicantino con la derecha sin forzar la situación, pues el animal prácticamente cogido con alfileres, y no de colores precisamente, no permitía brusquedades pues corría el riesgo de irse al suelo. Tandas de naturales muy templados, pero igualmente sin apreturas, completaron la estructura de la faena, donde todo lo tuvo que poner el torero por la falta de casta del burel. Pinchazo y estocada.

Frío de salida el cuarto para Manzanares, pero lo que hace un buen puyazo, aunque sea uno, y el tercio de banderillas cuando hay pocos capotazos y las cosas se hacen bien. El toro venido arriba, fue rápido al vuelo de la muleta de Manzanares, que pronto y en la mano y sin probaturas, empezó con la derecha toreando en redondo. Manzanares, quiso mostrar todas sus cartas que tenía guardadas bajo la manga, toreando al natural con mucha profundidad, con la mano muy baja, y enroscandose al toro en la cintura, y el de García Jiménez, yendo a más en una faena igualmente de menos a más qué Manzanares, supo estructurar desde el principio hasta el final. Faena limpia y pulcra del alicantino, que con su sello personal, supo aprovechar las bondades ofrecidas del animal. Estocada recibiendo aunque contraria

El tercero salió de chiqueros con buen son, y Talavante, variado y con repertorio, lo recibió con el capote. En el caballo, pues si el reglamento dice que en plaza de segunda con un puyazo es suficiente, pues…En banderillas, el toro manifestó su clase, pero también su justeza de fuerzas. Con la franela, Talavante sin toro, se inventó una faena de factor sorpresa, innovación e improvisación con desmayo, cambios de mano, naturales con la derecha, y naturales con la izquierda sin la ayuda simulada, y siempre dando el medio pecho con el alboroto propio en los tendidos, al ver una faena de tal calibre cerrada con bernadinas ¿Se puede pedir más? Firmar la faena con una buena estocada. ¿Lo hizo? Estocada algo trasera y atravesada y un golpe seco de descabello, no le difuminaron la obra, y pudo cortar la primera oreja de la tarde.

Con el quinto, Talavante no podía quedarse atrás con la puerta grande entre abierta. De nuevo mostró sus cartas con el capote, ante un toro con cierta sosería de salida. En el caballo, pues… En el tercio de banderillas, el toro ya cantó su condición y embestida. Con la franela, el torero tardó en acoplarse y buscarle las vueltas al toro, pero una vez metido el animal en la muleta, de nuevo sacó la alquimia llevando al toro toreado con la zurda, dejando algunos carteles de toros con su sello tan personal. Talavante una vez más, demuestra con este toro su capacidad. El toro, tuvo la condición de humillar y tener clase en la embestida, pero sin transmitir lo necesario para crear ese punto de emoción en los tendidos, y todo lo tuvo que poner el torero.

FICHA DEL FESTEJO.

Alejandro Marcos: Ovación y dos orejas

Manzanares: Ovación y dos orejas

Talavante: Oreja y ovación.