Media entrada en los tendidos en tarde calurosa, dio inicio la última de la temporada estival portuense.

Recibió Joao Téllez, que sustituía a Ginés Cartagena, al primero de la tarde con el hierro de Días Coutinho, un animal parado de salida. Con soltura manejó el luso las riendas en este primer rejón de castigo. Costó clavar el segundo rejón, que lo recibió el toro en mismo centro de la plaza. Poco lucimiento en estos primeros compases de la faena. No consiguió el luso clavar la primer banderilla, que terminó en el piso de la plaza. Un tercio de banderillas con poco a destacar. No estuvo acertado en las distancias, provocando en repetidas ocasiones la exclamación del público. El primer aviso sonó al coger el rejón de muerte. Tras un pinchazo y media estocada consiguió el luso acabar con el primero de la tarde, un toro venido a menos que anunció su querencia a tablas des de la salida de toriles, pitado en el arrastre. El luso saludó unas ligeras palmas.

Se presentaba Pérez Langa en el coso portuense. Salió el segundo de la tarde y con el los primeros pitos, un animal parado y reservón que atendía a todo menos a su lidiador. Tras el primer rejón aparecieron las primeras palmas de tango que pedían la devolución de este segundo. Se dolió el animal del segundo rejón, que se fue trasero. Con un toro desentendido por completo de la lidia el rejoneador poco puede hacer. La primera ovación vino al clavar el segundo palo tras un noble cuarteo arrancó el pasodoble “Morante de la Puebla”. Se esforzó el jinete por sacar al toro de tablas en las dos últimas banderillas sin resultado alguno. A estas alturas de la faena y sin mucho sentido debido al juego del animal se apresuró el jinete aragonés en clavar unas banderillas cortas que tuvieron el efecto deseado, arrancó la primera ovación de la tarde. Hasta un total de dos avisos, cinco pinchazos y dos rejones de muerte. Tuvo que echar rodilla en tierra el jinete y tras cuatro fallidos descabellos sonó el tercer aviso. Fatal el jinete en este último tercio. Se echó toro, y al querer apuntillarlo volvió a levantarse. Más de media hora para devolver un toro que bien se pudo apuntillar en el ruedo. En los tendidos el enfado fue bastante notable.

El tercero de Dias Coutinho, de nombre Dourado, a diferencia de sus hermanos, salió alegre de toriles. Clavando Miguel Moura dos aseados rejones sin mayor lucimiento. Las tres banderillas al quiebro desatando las palmas del respetable que dejan ver la buena labor del jinete luso. Hasta un total de cinco banderillas clavó en todo lo alto. Alargó la faena con dos cortas girando en torno al toro. Rejonazo en todo lo alto, el toro dobló en pocos segundos. Una faena de menos a mas que caló en los tendidos y propició la concesión de la primera oreja.

En el cuarto se cambió el hierro, salió por chiqueros un ejemplar de Benítez Cubero pronto y con recorrido. Tras los dos rejones de castigo se dio paso a un notable y breve tercio de banderillas, donde el luso lució sus dotes de mando sobre la cabalgadura. Un ramillete de suertes desplegó el jinete; paso cambiado, quiebros y un excelente cuarteo dieron paso a una exhibición de doma que hizo las delicias del público. En los dos últimos palos demostró las cualidades del rejoneador, citando de lejos y ejecutando un ajustado quiebro en la cara del toro le siguió una banderilla al violín, excelentemente colocada. Tras dos banderillas cortas y un rosetón, se disparó las histeria colectiva. Tras un pinchazo el toro perdió las manos y propició una caída acelerada, el puntillero acabó con él. Mal el luso en el manejo del rejón de muerte. Vuelta que dio el rejoneador sin que nadie la pidiera tras una leve petición de oreja.

Aplaudido de salida el quinto, un toro armónico, alto y bien presentado de Benítez Cubero, que bien valdría para la lidia pie. Aseado Pérez Langa en su labor en el primer tercio de la lidia. Con las banderillas se pudo ver el toreo clásico a caballo del aragonés, que clavando un total de cuatro palos y dos cortas alargó demasiado un terció que no daba para mas, debido a la poca movilidad del burel y la escasa transmisión. Finalizó con dos banderillas cortas que demoró en el tiempo y propiciaron la ovación del público. Con el rejón de muerte anduvo mal por segunda ocasión en toda la tarde. Se lo introdujo en el costado del animal. Por fin puso pie a tierra para descabellar, un total de tres descabellos acabaron con el quinto de la tarde. Una cariñosa ovación puso fin a su actuación. Pérez Langa pasó por el coso portuense con mas pena que gloria, el mal uso de los aceros restaron una posible oreja.

El que cerró plaza fue un toro que se movió, dos rejones de castigo le propició el jinete luso. Con el último tercio de banderillas de la tarde llego el sobresalto de esta, al perder el caballo del rejoneador las patas traseras y alcanzándoles en los lomos el toro, no paso a mas y todo transcurrió con normalidad. Resolvió el jinete en banderillas con maestría, destacó un par al quiebro. Quiso redondear la faena colocando tres banderillas cortas sin gran calado en los tendidos. Con un rejón en lo alto y cuatro descabellos se puso el punto y final a una tarde venida a mas que no terminó de cuajar. Palmas al toro y al rejoneador.

Una tarde floja, en cuanto a ganado y a espectáculo, poco se pudo ver.

Ficha técnica:

Plaza Real del Puerto de Santa María.

Última de la temporada estival. Media plaza.

Toros de Dias Coutinho (1º,2º,3º) flojos de casta con poca movilidad y de Benítez Cubero (4º,5º,6º) venidos a mas, destacando el sexto, el mejor de la corrida.

Joao Telles (por Ginés Cartagena) a la Federica, verde menta: aviso, pinchazo, media estocada (palmas); aviso, pinchazo (vuelta al ruedo).

Pérez Langa de corto, chaquetilla azul marino: tres avisos, cinco pinchazos, dos estocadas y cuatro descabellos (silencio); aviso, estocada caída, tres descabellos (ovación).

Miguel Moura a la Federica, verde botella: aviso, estocada (oreja); estocada, cuatro descabellos (palmas).

 

Carlos Grasa.