Arrancaba la sexta de abono en Vista Alegre…Larga y no en tiempo…Larga por lo plomiza del juego de los de Garcigrande Domingo Hernández. Pesada…por el peso, de los toros. ¿Aburrida? Sin duda alguna, no era lo que se esperaba en uno de los carteles estrella sobre el papel, con una ganadería en teoría con garantías.

El primero y único de Garcigrande, tuvo más carrocería que motor…Soso en todos los tercios y sin ofrecer unos mínimos de clase y recorrido para confeccionar faena y llegar al tendido (Muy poco toro para Julián y para una plaza de primera) Poco pudo hacer El Juli, excepto justificarse por ambos pitones.  Estocada baja. Pitos al toro en el arrastre.

Julián recibió al cuarto con un buen ramillete de verónicas. En el caballo, hizo buena pelea y en el tercio de banderillas, mostró sus virtudes de humillar y acudir pronto y fijo al cite, pero…En la muleta, tuvo clase sí, y Julián, no le obligó demasiado…Pronto y en la mano, El juli emepezó toreando en redondo por la derecha en el centro del ruedo. El toro, pudo, y pareció mejor de lo que era en las manos del torero de Velilla, pues Julián con la técnica que le atesora, consiguió dejar tandas por ambos pitones con mucha profundidad. Pinchazo y estocada.

El segundo tampoco fue una fuente de deseos, pero tampoco fue un pozo seco. Soso y dejándose pegar en el caballo, al igual que en banderillas. Soso en una embestida que no ofrecía transmisión. En la muleta, el animal tampoco ofreció unas embestidas muy boyantes, pero aún así, lo poco o mucho que tuvo el de D Hernández, fue exprimido por Talavante, sobre todo por el pitón derecho. Faena de esfuerzo refrendada con una estocada.

El quinto de la tarde, no hizo honor al dicho, «No hay quinto malo» Soso, deslucido en sus embestidas…Poco o casi nada se puede destacar éste capítulo, excepto el brindis de Talavante al respetable, que solo le dio una par de tandas lucidas por el pitón derecho, y rápido el torero empuñó la espada. Estocada y varios golpes de descabello.

El tercero de la tarde, por la forma de embestir en el capote de Garrido, y la pelea que hizo en varas, (más genio que bravura) nos hizo ilusionarnos por su movilidad y prontitud. En banderillas, el toro galopó. En las manos de Garrido, una vez con el estaquillador cogido con las yemas de los dedos, el toro no fue lo que se esperaba, sin ser malo. Con mando y temple, llevándole la cara tapada, Garrido construyó una faena con ritmo y compás por ambos pitones calando en el tendido, pero sobre todo apoyándose en el pitón derecho del animal. Después de una faena larga, pinchó y acto mató recibiendo cayendo la estocada contraria. (Toro ovacionado en el arrastre incomprensiblemente)

El sexto y último, tampoco fue el toro de la tarde, ni el que se espera de esta ganadería. Garrido lo recibió con dos faroles de rodillas, para acto seguido torear arrebatado con el capote. En el caballo se defendió y en banderillas, creó cierto desconcierto, donde Manuel Larios fue arremetido en el suelo, llevándose un varetazo en la cara aparentemente sin consecuencias. Un mulo de carretas en la muleta con toda la fuerza al haberse empleado anteriormente. Garrido, de uno en uno y con morisquetas, consiguió y entre comillas, meterlo en la muleta. Estocada.

FICHA DEL FESTEJO:

El Juli. Silencio y ovación con saludos.

Alejandro Talavante. Ovación y pitos

José Garrido. Ovación en ambos.