Comenzaba la primera novillada del mes de septiembre en la plaza de toros de Las Ventas con calor en los tendidos. Lo más destacado en calidad y formas, lo firmó Diego Fernández con el primero de la tarde. Abel Robles y Diego Carretero, acusaron el peso de Madrid, sumado al juego justo de fuerzas y embestidas broncas y sin calidad de los de San Martín.

Con suavidad paró Diego al primero de San Martín con el capote. Seda en las muñecas y poco castigo en el caballo. El tercio de banderillas, ordenado y con orden, para no fastidiar al novillo. Con la muleta, tres tandas esculpidas con la diestra, fueron la previa del buen toreo con la izquierda de Fernández. El novillo, con la gasolina justa pero con nobleza. El palentino afincado en Valdemoro, dejó buenas sensaciones. Estocada.

El cuarto fue tratado con suavidad de salida por su justeza de fuerzas. Mal picado, ya dejó ver el novillo lo que llevaba dentro y lo desarrolló mirando en banderillas. El la muleta, el de San Martín por el pitón derecho, rápido soltó la cara y se quedaba en la cadera de Fernández, pero aún así, le robó algún que otro derechazo. Diego, poco pudo hacer excepto abreviar. Media estocada trasera y varios golpes de descabello.

El segundo de San Martín, fue recibido con garbo en el saludo capotero de Robles. Mal picado, pero bien banderilleado con una lidia ordenada. Abel comenzó con la diestra un tanto acelerado, aunque escuchó los primeros «olés» con división de opiniones  en el tendido. En ningún momento, supo entenderse con el novillo, pero un par de sustos y el quedarse quieto, hicieron la conexión con con cierto sector del tendido. Pinchazo y estocada pescuecera.

¿No hay quinto malo? Éste no fue ni un derroche de clase, ni de bravura. Robles desde el principio hasta el final, (Capote y muleta) le intentó sacar las vueltas. Mal picado y de malas maneras, fue igualmente banderilleado. Con la muleta, Robles quiso pero sin componer faena estructurada, pero sin éxito, y pudo más en el tendido las ganas del novillero, que la ejecución en y calidad en las tandas por la derecha o de naturales. Pinchazo, media estocada y varios golpes de descabello.

El tercer novillo, más propio por hechuras para una capea o fiesta campera, tampoco salió sobrado de fuerzas. De igual manera, mal picado muy atrás. El tercio de banderillas, fue ejecutado de forma eficaz. Carretero, empezó la faena al hilo de las tablas con la diestra, pero al querer estructurar faena, el novillo se le quedaba corto y soltaba la cara, consecuencia de la justeza de fuerzas. El novillero por su poco rodaje, tampoco le supo buscar las vueltas al animal, aunque puso voluntad delante deñ novillo.  Media estocada. Pitos al novillo en el arrastre.

El sexto, entre otras cosas, el más rematado y cuajado de la novillada, de igual manera cantó de salida sus ideas y justeza de fuerzas. En el caballo, fue de igual manera mal picado. El tercio de banderillas, por lo menos fue eficaz. En la muleta de Carretero, el de San Martín no tuvo pretensión de humillar, y cuando el novillero le bajaba la mano, el novillo se iba al suelo. ¿Puede un novillero con pocas novilladas componer faena con un novillo así? Y no es justificar una situación, pero lógicamente, no…Estocada.

FICHA DEL FESTEJO.

Diego Fernández. Ovación y silencio.

Abel Robles. Palmas y división de opiniones.

Diego Carretero. Leves palmas y ovación.