«Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible» ese dicho tan taurino resume a la perfección lo ocurrido en la tarde de hoy, 4 de septiembre, en la personal y coqueta plaza de toros de Arganda del Rey en lo que ha sido la primera novillada del ciclo que como cada año por septiembre tienen lugar en esta localidad madrileña.

La novillada del Marqués de Albaserrada no dio ninguna opción para el triunfo, imposibilitando el lucimiento de los tres jóvenes diestros que se chocaron contra un muro marchándose de vacío al hotel. Presentaron un encierro desigual en hechuras, ninguno bonito y algunos por encima de una plaza de tercera categoría, pero de igualdad en juego. A los astados les faltó clase, casta, raza, humillación y motor.

El primer novillero fue Fernando Flores corriendo en suerte con el peor lote de la tarde. El primero, un inválido que debió ser devuelto a los corrales, y el segundo un novillo muy rajado con el que no pudo lucirse ni con capote, ni muletas. Demostró sus ganas y dejó las dos mejores estocadas de la tarde.

El luso «Juanito» estuvo en novillero, intentó llegar al público tirando de raza y recursos. Su actuación más jaleada fue al quinto de la tarde, dónde se la jugó y tiró de arrestos para poner emoción a un toro muy soso. Se le notó verde a «Juanito» quedando al descubierto en un pase de pecho en el que el novillo lo prendió feamente por la parte superior de la rodilla, aunque por fortuna no le hirió. Con el público asustado, «Juanito» se pegó un arrimón y llegó al público. El fallo a espadas reiterado hizo que todo se quedara en una ovación. Con el segundo de la tarde estuvo más correcto. El novillo se apagó pronto y poco hubo que destacar, faltó algo de ajuste al principio de la faena que fue corrigiendo poco a poco. Aquí también falló a espadas, quizás este sea el punto débil del diestro portugués.

Pablo Mora realizó lo más destacado de la tarde con el tercer novillo. Éste tuvo más movilidad y durabilidad que sus hermanos, aunque sin clase pero con el que Mora estuvo muy templado e inteligente, sin obligarlo y a media altura tragándose varias tandas por el pitón derecho. El animal fue de más a menos y no permitió al diestro compactar la faena. Tras una estocada entera afloraron los pañuelos en los tendidos, aunque no de forma mayoritaria sin que el presidente atendiera la petición y todo se quedara en una vuelta al ruedo. En el último de la tarde poco pudo hacer, se apagó pronto, rajándose y sin querer pelea el de Albaserrada y Pablo Mora decidió no alargar la faena y marcharse a por la espada.

Ficha técnica:

Plaza de Toros de Arganda del Rey (Madrid).

1º Novillada de Feria. Media plaza.

Novillos del Marqués de Albaserrada. Bien presentados y de escaso juego.

Fernando Flores (vainilla y oro). Silencio en ambos.

«Juanito» (turquesa y oro). Silencio y ovación.

Pablo Mora (blanco y plata). Vuelta al ruedo y silencio.