No lo conocía, lo vi pegar su ultimo toro, el toro que lo mató, me dicen que era el mejor entre los mejores de su grupo, los de la Cuba.
La cogida sucedió el pasado sábado 2 de septiembre cuando un toro de Jorge de Carvalho dio una cornada que le partió el higado en dos a Pedro Primo, en la plaza de toros de Cuba (Alentejo)
En la horas siguientes fue operado dos veces pero las hemorragias fueron fatales. Hasta 20 transfusiones de sangre le fueron suministradas. El mundo taurino en Portugal está conmocionado por la muerte de este joven forcado de 25 años.
«Pero lo que pasa es que cuando se va «uno de los nuestros», no importa si lo conocíamos, o cuál era el color de la chaqueta que vestía. Cuando se va «uno de los nuestros», nos interrogamos a veces sin cuenta, si vale la pena todo el amor, admiración y respeto que tenemos por el Toro, cuando él nos puede hacer esto.
Cuando se va «uno de los nuestros», nos viene un torbellino de pensamientos y de sentimientos, que nos recuerdan los riesgos que corremos y nos refuerzan la razón de acá andar, y que muy pocos entienden! Cuando se va «uno de los nuestros», nos llega a la Fiesta Brava en su plena dimensión, en su lado más frío, más brutal, más cruel, más real.
Cuando se va «uno de los nuestros», la Fiesta se llena de silencio, nos faltan las palabras para honrar la memoria de alguien que pagó el precio más caro, por amor al arte de pegar toros.
¡Murió «uno de los nuestros! ¡Murió un hombre! ¡Murió un forcado! ¡Descansa en Paz, Pedro Primo!»
P. Caldeira