Multitudinario acto en el Auditorio Víctor Villegas de la ciudad

Una sala abarrotada del Auditorio Víctor Villegas de Murcia fue testigo del extraordinario pregón pronunciado anoche por Enrique Ponce como prólogo de lujo a la Feria Taurina de Murcia. El maestro del toreo demostró serlo también de la palabra con un discurso elaborado, sentido y profundo que cautivó a la audiencia.

El pregón contó con la asistencia del Presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, y del alcalde de la ciudad, José Ballesta, entre otras autoridades, además de numerosas personalidades del mundo del toro, encabezadas por el torero Pepín Liria y el empresario Ángel Bernal. El periodista José Enrique Moreno fue el encargado de presentar al pregonero.

El pregón comenzó con palabras que llaman al compromiso de los toreros con la Fiesta: “Es obligación de todos los que decimos amar la Fiesta y detentamos alguna responsabilidad en el entramado taurino, por nuestra jerarquía y ascendencia, estar dispuestos a expresar lo que sentimos, exhibirnos de cara a la opinión pública para generar opinión, arropar al aficionado en un ambiente, en ocasiones, no muy comprensivo para él y dar fe de vida del toreo como actividad vital. Tenemos que ser capaces, todos, pero sobre todo los toreros, de revertir en la Fiesta lo que la Fiesta nos da, en definitiva estar al servicio de la Fiesta y de los aficionados y no solamente para servirse de ella”.

Ponce tuvo palabras de elogio para Club Taurino de Murcia, organizador del evento, “Hablar para el Club Taurino de Murcia es como hablar con parte de la historia del toreo”, dijo, haciendo referencia también a su próximo 130 aniversario.

Metido en materia, Ponce hizo referencia a un concepto muy en boga, la post verdad, que definió como la verdad auténtica que subsiste siempre después de los distintos análisis y ataques que sufre una temática determinada. “La post verdad dice que en pleno siglo XXI, y con todo el ninguneo de los poderes públicos y los ataques de los sectores demagógicos del sistema, en San Isidro acudieron casi 600.000 personas; dice que, después de toda la dejación que están haciendo los representantes del pueblo de lo que es el aspecto cultural mas importante de la marca España, la Fiesta es el mayor aspecto identificativo de España para el resto del mundo; dice que la fiesta se va regulando y adecuando la celebración de festejos a una nueva realidad, pero con fuerza y con una salud de hierro porque estamos enfocando La Tauromaquia en un aspecto emocional y de valores rotundos que la sociedad está muy necesitada de ellos, que no se nos olvide nunca: La Tauromaquia es verdad porque es movimiento de vida”, expuso.

Más tarde se centró en la idiosincrasia de Murcia, de la que, dijo, “es la coherencia adaptada a los tiempos, vive bajo el respeto a su cultura, a su pasado y con la mirada puesta en el futuro, que, irremediablemente, tendrá que aceptar las condiciones de un pueblo que está seguro de sí mismo, un pueblo que es dueño de su destino y que ningún demagogo de la cultureta pseudoprogresista va a hacer que se altere”.