Se impuso de forma imperiosa el toreo por encima de los trofeos en la mezquita de Melilla de la mano de Juan Mora y Antonio Ferrera, donde ambos dejaron su sello personal e inconfundible.

Plaza de toros de Melilla. Tres cuartos de entrada. Toros de Manuel Blázquez para Juan Mora y Antonio Ferrera.

FICHA DEL FESTEJO:

Juan Mora, ovación, silencio y oreja

Antonio Ferrera, oreja, dos orejas y oreja