Cuando el toro dependiendo de su encante o procedencia ofrece emoción y tiene movilidad, no hay lugar al aburrimiento en los tendidos. Hoy los tres de Saltillo y los tres de Juan Luis Fraile, cada ganadería con sus matices, ofrecieron la emoción  y el picante necesario para no abrir ni una bolsa de pipas. Chacón,  Mota y Venegas, cada uno con sus circunstancias y situación, ofrecieron todo lo que tenían dentro.

1l Saltillo, Loquerito de 528 kg. El primero al salir al ruedo tardo en enterarse de donde estaba hasta que Chacón lo recogió con el capote  y le pegó  media docena de verónicas. En el caballo, el toro manseó soltando la cara y le costó arrancarse en el segundo puyazo. En banderillas, el toro simplemente acudió con fijeza. Por el pitón derecho  el toro buscaba el cuerpo del torero por el izquierdo salía distraído y con la cara por las nubes. Chacón en una faena medida en el tiempo, se hizo con el animal. Media estocada, pinchazo, estocada y varios golpes de descabello. Pitos al toro en el arrastre.

2 l Juan Luis Fraile, Farruco de 536 kg. El primero de Fraile salió desentendido del capote de Mota. Fatal picado por Francisco Vallejo en los 3 encuentros, traseros y caídos. En el tercio de banderillas, Ángel Otero brilló con luz propia y se desmonteró tras poner al respetable en pie. Mota con la muleta tiró de valentía y pundonor, pues el animal le pegó un serio aviso por el pitón derecho en los primeros compases de la faena y por el izquierdo reponía y se le revolvía en una palmo de terreno. Al final den la faena le pudo sacar una tanda por el pitón derecho y poco más. 5 pinchazos y estocada tras aviso. Pitos al de Fraile.

3 l Saltillo, Gallito de 513 kg. En el Capote de Venegas no quiso nada, incluso se le colaba. A parte de mal picado, el Saltillo no quería pelea en el peto, y al sentir el hierro salía como alma que lleva el diablo. En el cuarto puyazo, el toro sí se empleó y se le pegó sin medida alguna. En banderillas, el toro avisó por ambos pitones de que no sería nada fácil. Venegas comenzó doblandose por bajo con el toro y sometiendole, o siendo lo mismo, domeñandola embestida. Los olés y el público  en pie, vino en la segunda tanda con la diestra, pues Gallito embestia con fiereza y queriendose comer la muleta. Con la zurda, bajó  el tono de la faena, y con el público aún en caliente y de forma inteligente empujó la espada dejando una estocada en todo lo alto pero algo atravesada. Con todas y con esas, tuvo que usar el descabello. Palmas al Saltillo en el arrastre. (Un toro que fue manso en el caballo, pero tuvo transmisión y picante en la muleta)

4 l Juan Luis Fraile, Sortijillo de 529 kg. Chacón recogió la distraída embestida de Sortijillo toreando con buen gusto y compas por verónicas. Juan Melgar nos deleitó con un buen tercio de varas, dando dos puyazos sin excesos en todo lo alto, y toreando con el caballo al citar al toro, recibiendo la ovación del respetable al abandonar el ruedo. El tercio de banderillas sin ser brillante fue eficaz. Chacón con la muleta tuvo que lidiar y torear con toro que vendía cara su piel, reponiendo por ambos pitones y en ocasiones quedándose corto y sabiendo lo que dejaba atrás. Octavio quiso toraerlo con clasicismo, pero no encontró la fórmula para domeñar la embestida del animal. Pinchazo y estocada. División de opiniones en el arrastre.

5 l Saltillo, Temeroso de 492 kg. El quinto repitió con fijeza en el capote de Mota, el cual lo recibió por verónicas. Sin duda alguna, Mota no llevó los mejores picadores, que también visten el oro.  En el tercio de banderillas, el toro cortó por ambos pitones, pero con gran exposición y en todo lo alto, Cervantes dejó dos pares de banderillas y se desmonteró al terminar el tercio. Mota, por falta de oficio, por su escaso número de festejos, no supo entenderse con la muleta con Temeroso, el cual le ofreció fijeza, prontitud y repetición por el pitón izquierdo. 7 pinchazos y golpe de descabello. Ovación al toro en el arrastre.

6 l Juan Luis Fraile, Jocosillo de 521 kg. El de Fraile, salió frío de salida y sin querer nada con el capote de Venegas. En el primer puyazo, largo por cierto, el toro se empleó metiendo los riñones al igual que en el segundo. (Jocosillo mereció mejor trato)  En el tercio de banderillas, simplemente se cumplió. Venegas con la puerta entreabierta, puso disposición desde el inicio de la faena con la muleta doblandose por bajo con el animal. El último de Fraile, también reponía y se revolvía por ambos pitones y quedándose de frente al cuerpo del torero. José Carlos muy valiente se metió entre los pitones al final de la faena.

FICHA DEL FESTEJO;

Octavio Chacón. Silencio en ambos

Pérez Mota. Silencio y bronca

José Carlos Venegas. Oreja y silencio.