La cara y la cruz en una misma tarde. Del triunfo absoluto, al tener que salir por la puerta de la enfermería. Y ambas caras, sólo se dan en un espectáculo en vivo único en el mundo, capaz de reunir cientos de sentimientos y emociones encontradas sin guión previo y sin ensayos. En el guión, siendo el actor principal, en ésta tarde, Jesús Enrique Colombo, junto con Diego Carretero y Marcos. Los de Peña…Muy desiguales de presentación y de juego, destacando el cuarto por su acometividad. Sin clase ni fondo en líneas generales.

Colombo, recibió al primero con garbo por verónicas. En el caballo, el novillo de Peña ya manifestó que tenia la gasolina justa. El tercio de banderillas lo protagonizó el mismo novillero, sin quedar los pares reunidos. El último tercio, lo inició por ayudados por alto y desde ahí la labor de enfermero jugando con las distancias y alturas al tener el novillo las fuerzas justas. Lo mejor vino por el pitón derecho, donde Combo toreó más a gusto y de forma relajada. Cerró la faena con luquesinas, terminando de conectar con los tendidos. Estocada.

El cuarto novillo, más toro pero más basto de hechuras, salió con más carbón y vida que sus hermanos. Colombo de nuevo, sobrado (Y perdonen la expresión) recibió al segundo de su lote por verónicas con la confianza de tener la llave de la puerta grande entre las manos. En el caballo, recibió más castigo, y fue picado en condiciones entre comillas. El novillero, protagonizó el tercio de banderillas con brillantez y eficacia levantando al respetable del asiento. Con la muleta, confeccionó una faena poderosa tirando del animal por ambos pitones, que embestía con más celo y con las dificultades propias de la casta, y un novillo que exige. Con la derecha, tiró del novillo de manera contundente y segura firmando dos tandas más propias de un matador, que de un novillero. Cerró con una serie de bernadinas siendo volteado sin consecuencias, rematando nuevamente por bernadinas para matar de una estocada en todo lo alto, tirándose en el morrillo del animal.  Aseguró de manera certera con un golpe de descabello.

El segundo de la tarde, Carretero lo recibió con gusto y armonía toreando por verónicas. En el caballo, el puyazo fue justo y milimetrado, y el novillero pidió el cambio para tener oponente en el último tercio. En el quite por chicuelinas, Diego fue volteado sin consecuencias en dos ocasiones. En el tercio de banderillas, el novillo ya manifestó su brusquedad al embestir. Con la muleta, Diego le tuvo que robar las tandas y los muletazos por ambos pitones, confeccionando una fanea meritoria de tú a tú, limando los defectos y la aspereza del novillo en la embestida. La eclosión de la faena vino cuando Carretero tiró la ayuda, y sin la misma toreó al natural, y a partir de ahí la faena tomó otros tintes y tuvo otro eco en los tendidos. Cerró con ayudados por alto con mucho gusto, para matar de media estocada.

El quinto de Peña, salió arrollando al novillero cuando lo recibió con el capote y tuvo que tomar el olivo. Con peores ideas y peor condición embistiendo, topó en el peto de caballo con genio. En banderillas, ya dejó ver las no muy buenas ideas, y su embestida sin clase alguna en los capotes. Carretero, con este novillo, tuvo que bailar con la más fea como se suele decir, e hizo alarde de pundonor con bruscas embestidas del animal, pero aún así, todo lo que tenía se lo saco con pundonor y firmeza por ambos pitones. Media estocada y golpe de descabello.

Marcos recibió al tercero de la tarde con una larga cambiada desde el tercio. En el caballo, igualmente que el resto de sus hermanos, sólo recibió un puyazo. Este novillo, en banderillas y en conjunto general, mostró peor condición que los dos anteriores. Marcos con la muleta, intentó confeccionar faena con un animal de embestidas broncas y sin clase ninguna. El novillero lo intentó por ambos pitones pero sin brillantez en una faena basada en la técnica, pero larga y sin conexión en los tendidos por el juego del animal. El novillo no dio opciones latentes, estando el novillero por encima de las circunstancias. Estocada desprendida.

El sexto y último, no permitió el toreo lucido con el capote, pues salió echando las manos por delante. En el caballo, en el único puyazo que tomó, empujó. En banderillas, se vino pronto al cite, pero…El «pero» fue que en la muleta de Marcos, duró una tanda con la mano derecha, y el resto fue meterse en el terreo del animal, para sacar los muletazos por ambos pitones prácticamente de uno en uno, viendo el novillero sus sueños e ilusiones dados al traste por el escaso juego y fuerza del novillo en la muleta. Aunque es cierto, que le acompañan buenas formas. Pinchó en varias ocasiones y dejó una estocada trasera.

Incidencias. Jesús Enrique Colombo resultó herido en el gemelo izquierdo durante la lidia del cuarto de la tarde, siendo operado en la misma plaza (Cornada interna sin parte médico)

FICHA DEL FESTEJO:

Jesús Enrique Colombo. Oreja y dos orejas.

Diego Carretero. Oreja y ovación.

Marcos. Ovación y silencio.