En la tarde de hoy, en un lugar de La Mancha, se ponía de nuevo el chispeante después de 4 años Fernando Cruz, con las mismas, volvía el torero para reencontrarse con él mismo, con el público, con su concepto, con el toro, y con el toreo. Bonito, ¿Verdad? Pues más bonitas, fueron al margen del resultado numérico, las sensaciones encontradas por parte de quién puede hacerlo y es capaz (El torero) de quién lo desea (El aficionado) y quién lo canta y lo huele (La prensa o parte de ella) ¿Entonces? Hoy se rompía el hombre vestido de luces con la zurda y sus más puros sentimientos brotando del alma. 

Este, es de nuevo el claro ejemplo de las injusticias más injustas del mundo del toro con un torero con la cruz por apellido, y por el infortunio en los despachos dado el concepto clásico qué atesora, y sus formas distinguidas de andar tanto dentro, como fuera de los ruedos. En pocas palabras, un torero honrado sin suerte, pues la suerte tiene que estar de cara, y no de cruz.

Hoy en Casarrubios del Monte, (Toledo) se han lidiado toros de Los Eulogios y Daniel Ramos, donde la terna, así sin más, se entretuvo en enredar con el ganado, cada uno con su concepto y sus formas, ofreciendo una gran tarde de toros.

Cruz con su primero, estuvo por encima del toro y las circunstancias contando una oreja. Con su segundo, vino el toreo bueno, el caro, el de los billetes con la mano izquierda abandonando el cuerpo y la mente, para cuajar al toro dando 15 naturales enganchando al toro adelante, y rematándolo atrás en la cadera.

Pinar, otro ejemplo de lucha, constancia y maltrato por el sistema, remachaba hoy con ambos toros, lo visto durante toda la temporada contando una oreja en cada uno de su lote, haciendo de igual manera el toreo clásico y con mando, alejado de las vulgaridades.

Fortes, nos ofreció una tarde más, su versión mejorada y renovada que viene presentando durante toda la temporada, cuajando de manera excepcional al primero de su lote al natural, cortandole las dos orejas. El segundo, no le dio opciones.