Las casualidades pueden existir en la vida, y en el mundo del toro también, pero el paso firme de Pinar por Bargas, remachando las actuaciones exitosas cosechadas durante la temporada, y el buen momento que nos viene mostrando Fortes con un concepto más profundo en su tauromaquia, son fruto de los que tienen mimbres para hacer un cesto. De Mora, el más antiguo de la terna, juega en otra liga, y hoy por hoy, lo que hace lo disfruta, y si el ganado no da opciones, de igual manera da la cara ante el público. Los de Buenavista, que en su día estuvieron reseñados para Málaga, acabaron con muchos tópicos habidos, pues el herrado con el numero 46 lidiado en quinto lugar, fue el mejor de la tarde siendo un gran toro con transmisión, después de haberse quedado en la plaza más de una hora al terminar el encierro y no poderle meter.

El primero de Clotilde Calvo embistió de forma huidiza al capote de Mora. En el peto del caballo, empujo pero queriéndose quitar el palo. En banderillas, acudió al cite sin mala condición, aunque por escaso recorrido por el diámetro del ruedo. En la muleta de Eugenio, el toro se desplazó de manera informal soltando de cuando en cuando la cara pero con transmisión. De Mora, logró sacarle varias tandas por ambos pitones tirando del animal, obteniendo el cariño y reconocimiento del respetable. Pinchazo y estocada.

El cuarto, otro tío con toda la barba, no quiso rendir cuentas con el capote de Eugenio, saliendo desentendido en cada uno de los lances. En el caballo, y sobre todo en el tercio de banderillas, el animal ya manifestó su escasez de fuerzas, y la falta de raza para que un torero construya faena. En el último tercio, el toro desarrolló sentido, pasándolas canutas (Por no decir otra palabra) el torero de Mora de Toledo, pero eso sí, tirando de oficio  en una batalla de tú a tú por el pitón derecho, con la intención de torear en redondo y no pasar de puntillas por Bargas. Por el pitón izquierdo el toro se metía por dentro, y la misión de sacarle naturales, fue prácticamente imposible. Pinchazo y estocada habilidosa.

El segundo, toro grande, con caja y plaza, le costó desplazarse en el capote de Pinar. En el caballo, el toro se dejó pegar sin más, y en el tercio de banderillas, en los capotes de la cuadrilla de Pinar, ya cantó que tenia la gasolina justa…En el último tercio, rápido se sacó Pinar al toro al centro del ruedo para intentar torear al natural, siendo misión casi imposible por el escaso recorrido del animal, quedándose corto en cada muletazo. El buen momento del torero de Tobarra, hizo que el toro se tragase los naturales de uno en uno, sin gran eco en el tendido, pero sí obteniendo el reconocimiento del respetable. Pinchazo y estocada.

El quinto, más bajo, no tan basto y mejor hecho, metió la cara de salida con mejor condición que el resto de hermanos en el capote de Pinar. En el caballo, el castigo fue justo, y en banderillas el toro siguió mostrando en el capote de las cuadrillas ciertas virtudes como colocar la cara. En la muleta del manchego, al toro le costó un poco entregarse al principio de la faena, pero según se iba desarrollando el toro fue a más. Rubén toreó con la izquierda arrastrando mucho la mano y ligando en redondo varias series de naturales arrancando los olés más profundos de la tarde. Cerró el torero con la poncina (Suerte inventada por Enrique Ponce) desatando el delirio en el público. Al toro no le faltaron virtudes, como la fijeza y transmisión, y al torero la inteligencia para aprovechar las bondades del buen toro de Buenavista.  Media estocada y golpe de cruceta. Vuelta al ruedo al toro.

El tercero, igualmente grande y con plaza, salió de chiqueros avisando de que el depósito de la gasolina venía con los litros justos. En el caballo, el castigo fue medido, y en banderillas, el animal ya dejo ver que la reserva iba encendida. Fortes, con la muleta supo tocar las teclas, para intentar construir faena con el concepto que viene desarrollando durante la temporada, y tocarlas, las tocó toreando por momentos con mucho gusto con la mano izquierda, dejando algunos naturales ya con su sello personal que le viene distinguiendo últimamente. La faena tuvo el mérito de que el toro no se fuese al suelo, y saberle administrar las tandas y la distancia justa sin atacarle en exceso.

El sexto y último, de igualmente mucha caja, pero bien hecho, también mostró buena condición de salida en el capote de Fortes. En el caballo, no fue castigado en exceso, y según transcurría el tercio de banderillas, manifestó su justeza de fuerzas, pero nobleza al acudir al cite de los capotes. Fortes realizó prácticamente  toda la faena con la montera calada ¡Estampa añeja! y dejando con el mismo sabor, naturales y derechazos que calaron en el tendido. La faena no cogió altos vuelos de rotundidad por la embestida cansina del animal, aunque noble. Fortes estuvo siempre dando el medio pecho y toreando con mucha puereza dejando pasajes de autentica belleza con la zurda. Estocada y varios golpes de descabello.

FICHA DEL FESTEJO

Eugenio de Mora. Oreja en ambos

Rubén Pinar. Oreja y ovación

Fortes. 2 orejas y silencio