Tarde de toros alegre y con alegría en la tarde de hoy en Consuegra, dónde Padilla puso la revolución en los tendidos, Fortes las perlas de buen toreo, y Duque el clasicismo mezclado con las ganas e ilusión ante un encierro flojo y falto de raza de Apolinar Soriano.

El primero de Apolinar, ya manifestó su falta de fuerza en el capote de Padilla, y en los tercios de varas y banderillas. Con la muleta en la mano, Juan José, tuvo que dosificar mucho las tandas y los muletazos por ambos pitones. Eso sí, cuidando la embestida del animal, le dio fiesta por el pitón izquierdo para calentar al tendido. Cercanías, rodillas en tierra, martinetes y manoletinas, pusieron el cierre al primer capitulo. Estocada atravesada y golpe de descabello.

Padilla recibió al cuarto de la tarde con dos largas cambiadas desde el tercio para así calentar desde el minuto cero. El castigo en el caballo fue muy medido. El tercio de banderillas, en esta ocasión fue protagonizado por el jerezano, gustándose y pareando de manera reunida. ¡Y el público en pie! El tercio de muleta lo comenzó toreando en redondo de rodillas por el pitón derecho, y desde ese preciso momento, confeccionó una faena conjugado el toreo fundamental con alaraques de cara al tendido que estaba con ganas de fiesta. ¡Hasta se atrevió con las poncinas, y con mucho gusto el ciclón de Jerez! Metisaca y estocada.

Rápido conectó Fortes con los tendidos, al recibir al segundo de la tarde con un buen ramillete de verónicas. En el caballo, por la escasa fuerza del animal, el castigo fue muy medido. Saúl brindó la faena de muleta con convicción, pero poco o nada pudo hacer el torero, excepto dejar algunos naturales sueltos dando el medio pecho y con los pies atornillados en la arena y ligar alguna tanda con la derecha. El toro no valió ni para atacarle en cercanías, siendo su únicas virtudes la fijeza y la nobleza.  Estocada.

Fortes con el quinto, estructuró desde el principio con el capote, argumentos en conjunto para demostrar en el momento que se encuentra. En el caballo, al toro se le dio poco castigo, y en banderillas, el toro dejó ver su poco fondo y falta de fuerzas. Con la muleta, el malagueño dejó perlas sueltas de toreo fundamental por ambos pitones, con clasicismo y sello propio. No pudo redondear la faena, por las escasas opciones que le dio el toro. Estocada.

Duque recibió al tercero por verónicas ganando terreno al animal y llegando al respetable. En el caballo el castigo fue medido y en banderillas, el toro ya definió lo que llevaba dentro, y lo que llevaba era más movilidad que sus hermanos anteriores. Con la muleta Jesús,  puso corazón tesón y voluntad ante un toro que sí tenia movilidad pero sin clase y soltando la cara al final del muletazo. Tandas bien vendidas al respetable desataron los olés,  en una faena construidas por un para el público. Pinchazo

Con el sexto,  Duque puso toda la carne en el asador desde el principio, e inicio con el saludo capotero por verónicas. En el caballo el castigo fue mínimo, y en el tercio de banderillas, el toro dejó ver su escaso recorrido. Jesús con la muleta construyó una faena maciza dentro de las posibilidades que le ofrecía el animal. Sin vender nada, hizo el toreo fundamental con ambas manos llegando al tendido, y mostrando el concepto y corte clásico qué atesora. Estocada.

FICHA DEL FESTEJO.

Juan José Padilla. Silencio y dos orejas.

Fortes. Dos orejas y oreja

Jesús Duque. Ovación con vuelta al ruedo y dos orejas.