El primero de la tarde salió renqueante de los cuartos traseros levantando las protestas en el público ante las sospechas de que no iba a servir para la lidia. Pablo Aguado salió decidido hacia el toro y pudo dar varias verónicas sin excesiva largura pero estéticas. A la salida del caballo el toro se quedó muy parado y continuó arrastrando los cuartos traseros pero la presidenta no consideró que había que devolverlo a los chiqueros. Sorprendió el de Garcigrande en la muleta sacando clase y ritmo y permitiendo una faena medida de gusto y despaciosidad de Pablo Aguado. Desde el principio de faena el toricantano anduvo muy firme y resolutivo, es más el toro se le arrancó antes de pedir permiso a la presidencia y éste lo resolvió con una tanda de pases por bajo con la muleta al natural que levantó los primeros olés de la tarde. Transcurrió la obra de Aguado con muletazos por ambos pitones estéticos, de tandas cortas pero muletazos buenos, embarcando al toro desde adelante hacia atrás poniéndole y gracias a las embestidas nobles del toro. Dejó bellos naturales y derechazos sueltos para el recuerdo. Pinchazo y estocada algo trasera que le privó de la oreja. Vuelta al ruedo.

Recibo muy estético de Enrique Ponce con el que saludó al segundo de Garcigrande. Verónicas con empaque, dándole sitio entre lance y lance y remate con dos medias verónicas muy ajustadas. Tras un largo primer encuentro al caballo el segundo fue un mero trámite. El toro se durmió en el peto sin celo. Ponce entró en quites por chicuelinas y a continuación Talavante hizo lo propio por gaoneras, sin que ninguno de los dos fuera brillante. Se paró en banderillas el toro dificultando el tercio. No llegó el toro a la muleta imposibilitando la faena de Enrique Ponce. Ni una tanda tuvo, obligando al de Chiva a coger la espada. Estocada casi entera caída y tendida. Silencio.

Por verónicas recibió Talavante al tercero de la tarde que embistió con movilidad pero sin excesiva clase, no llegando a conectar este recibo con el público. Midió Talavante al toro en el caballo sin que éste se empleara. Gran tercio de banderillas el que completó Juan José Trujillo que se vio obligado a desmonterarse. Gran faena del diestro extremeño que comenzó con uno doblones por la diestra que hicieron entrar muy pronto al público en la obra. La faena estuvo dotada de naturalidad en la figura de Talavante y de soltura en las muñecas. Los mejores momentos llegaron por el pitón derecho, sin duda el mejor del toro. Tandas largas, dónde Talavante le dio distancia y embarcó las embestidas desde antes de llegar a su jurisdicción. Al coger la mano izquierda el toro le desarmó y tras coger un nuevo engaño dio una gran tanda de naturales llena de acople y sentido del temple. La última tanda con el toro más acabado fue más de cercanías rematado con un paso mirando al tendido. El toro tuvo más movilidad que clase. Media estocada trasera pero efectiva. Oreja.

Sin celo salió el cuarto toro de la tarde con el que Ponce intentó estar lucido toreando a la verónica. Picó al toro Manolo Quinta, que se despidió de los ruedos en la tarde de hoy tras 27 años a las órdenes de Enrique Ponce. Fueron dos puyazos traseros en los que el toro no se empleó. Emotiva fue la despedida del ruedo de Manolo Quinta sonando la Banda de Tejera y obligando Ponce a que saludara la ovación a pie. Poderoso inicio de Ponce con la muleta obligando al toro con doblones. Tiró de raza Ponce para sacar a regañadientes las contadas embestidas del de Garcigrande. Provocando las arrancadas, una a una, fue construyendo la faena con pases en los que cada vez que podía relajó la figura intentando enroscarse al toro a la cintura y poner emoción a la faena. El público estuvo con el de Chiva que hizo un gran esfuerzo dejando muletazos para el recuerdo de los aficionados. Al final de la faena, se pegó un arrimón dando pases hasta en dos o tres tiempos dejándose llegar el toro hasta la cintura y poniendo al público en pie. Dos pinchazos y una casi entera en buen sitio le privó de la estocada. Vuelta al ruedo.

Sin acople de salida entre Talavante y el quinto de Garcigrande comenzó este capítulo. No se empleó el toro en el caballo tras recibir dos varas medidas. Volvió a aparecer Pablo Aguado en la tarde con un quite garboso por chicuelinas. Gran tercio de banderillas el ejecutado por Sergio Aguilar que se tuvo que desmonterar. Faltó entendimiento entre toro y torero en la faena de muleta. Talavante consiguió dar un gran número de pases pero sin que lo que hiciera en el ruedo se trasladara a los tendidos, sobre todo de mitad de faena para adelante. Cimentó la faena al natural pero no llegó a prender la mecha como en su primer toro, quedándose todo en la corrección y la profesionalidad. Estocada entera efectiva. Ovación.

Ficha técnica:

Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Tres cuartos de plaza.

Toros de Garcigrande. 1º noble con clase pero falto de motor. 2º descastado y rajado. 3º más movilidad que clase. 4º faltó clase y motor. 5º le faltó fondo y clase.

Enrique Ponce (ciruela y oro). Silencio y vuelta al ruedo.

Alejandro Talavante (verde hoja y oro). Oreja y ovación.

Pablo Aguado (blanco y oro). Vuelta al ruedo.

Incidencias: Enrique Ponce pasó a la enfermería tras matar al cuarto de la tarde siendo el diagnóstico «contractura con posible desgarro en el abductor derecho».