El presidente de la plaza de toros de Vera, intentó eregirse en protagonista de la tarde, formando el lío en la plaza de toros; logrando cabrear profundamente al respetable, al robarle dos orejas al Cid, después de enviarle a la Guardia Civil para ser apercibido.

Tambien sin motivo alguno, devolvió al segundo toro de Paco Ureña que no tenía absolutamente ningún defecto.

Curro Díaz, extraordinario en su primer toro de la ganadería de Núñez de Tarifa. Curro logró una excelente faena por ambos pitones, con extraordinarios muletazos de gran sentimiento, logró calar profundamente en los tendidos con ese toreo que tanto gusta al respetable. Mató de gran estocada y le fue concedida la primera oreja de la tarde.

En el segundo de su lote, a penas pudo sacar a relucir su arte, con un toro de una flojedad extrema, no se dio coba el de Linares y lo pasaportó a las dehesas celestiales; ovación.

Manuel Jesus «El Cid», recibió a su primero con un magnífico ramillete de verónicas, lució al toro por ambos pitones; arrancó la música y la plaza vibró en cada uno de los pases de Manuel Jesus «El Cid». Mató de gran estocada, siéndole concedida una oreja, cuando el público puesto en pie pedía también la segunda y a lo que el presidente inexplicablemente denegó.

En el segundo de su lote, un jabonero de 600kg y abrochadito de pitones, el picador de turno fue aplaudido por la buena labor en este tercio. Gran labor de nuevo del torero de Espartinas. El Cid lo toreó por ambos pitones con grandes muletazos, mató de estocada entera, siéndole concedida una oreja; aunque le presidente volvió a negarle la segunda.

El diestro de Lorca, Paco Ureña, salió dispuesto a agradar a los seguidores que de Lorca se habían desplazado para ver a su torero. Ureña, lanceó a su primero con un buen saludo capotero, con la muleta trazó buenos muletazos con ambas manos; aplaudido con entusiasmo por el respetable consiguió hacer vibrar a los tendidos. Mató de gran estocada y le fueron concedidas las dos orejas.

El segundo de su lote, fue devuelto inexplicablemente a los corrales. Con el sobrero, Ureña hace lo imposible por agradar a la afición, faena deslucida; aunque al final, su perseverancia fue premiada con otra oreja, erigiéndose en el triunfador de la tarde.

Destacar la gran corrida presentada por Núñez de Tarifa.

Ficha de la corrida:

Curro Díaz, de turquesa y oro, oreja y ovación.

El Cid, de verde botella y oro, oreja y oreja.

Paco Ureña, azul marino y oro, 2 orejas y oreja.