Día y mañana perfecta en temperatura en Madrid, con el lorenzo arriba del todo señalando el medio día, y las leyendas del recorte y festejo popular, con la hierva en la boca como quién quiere sumar más concursos en la temporada. Por lo tanto, Julián Gómez Carpio con el dorsal número 7, se despedía de los ruedos, bajo una clamorosa ovación. 

Y no, los veteranos, en los grupos no decepcionaron ni lo más mínimo en la cátedra del toreo, donde quizá por última vez, y de modo excepcional, se han visto las caras los que marcaron la recta final de la década de los 90, hasta finales del 2000. Todo un recital de recortes, saltos y quiebros de todos aquellos que hicieron del toro en la calle y del festejo popular, una forma de vida, un arte, y hoy por hoy, un revulsivo en las ferias.

Pero de todos los especialistas, sólo podían estar en la final los mejores, clasificándose Julián Gómez Carpio, David Gascueña «El Chato» David Ramirez «El Peque» César García y Jesús Benito «El Chispa»

Lo más destacado y emotivo, que ninguno de los finalistas ganó el concurso, pero tampoco ninguno lo perdió, siendo todos reconocidos sin distinciones en clasificación por el primer puesto.