Comenzó cara la tarde, ya que el toricantano Rafa Serna se fue a la puerta de chiqueros para recibir al primer astado de la tarde. Muy ajustado fue el lance dónde a punto estuvo de llevárselo por delante, prosiguió una buena tanda de verónicas rematadas con una media verónica mirando al tendido. Medido fue el castigo en varas. Talavante y Rafa Serna rivalizaron en quites, los dos por chicuelinas cada uno en su estilo. La faena de Rafa Serna fue correcta pero estuvo condicionada por la escasa transmisión de su oponente, que se vino abajo muy pronto. Lo más destacable fue el inicio por muletazos por bajo con un buen cambio de mano. A raíz de ahí faltó emoción sin que lo que hiciese Rafa Serna tuviera excesivo eco en el público. Al entrar a matar el toro le tapó la salida y prendió al joven diestro por la zona de la axila teniendo que ir a la enfermería en brazos de su cuadrilla. Estocada entera.  Ovación.

También Talavante se fue a la puerta de chiqueros. Tuvo que esperarlo de rodillas, ya que el toro se lo pensó pero salió limpio el tan difícil lance. A continuación el diestro extremeño buscó al toro y tras hacerse con la embestida le dio tres verónicas de gran factura. Casi sin picar se marchó el toro. De infarto fue el quite de Andrés Roca Rey que se hizo presente en la plaza con unas más que ajustadas caleserinas. La faena de Talavante tuvo magia. Volvió a relucir su prodigiosa zurda y a confeccionar una obra casi perfecta sobre el albero maestrante. El animal de García Jiménez tuvo clase y ritmo en sus embestidas y Talavante se acopló desde el inicio. La base de la obra fue su mano izquierda y su muñeca rota llegando al alma de Sevilla. Dio solo una tanda en redondo, tuvo ligazón, ajuste y emoción. Tras ésta volvió a la zurda dándole completamente los frentes, cargando la suerte y uno a uno fue dibujando auténticos carteles de toros. Posiblemente le hubieran concedido las dos orejas pero los aceros no estuvieron de su parte fallando en reiteradas ocasiones. Ovación.

Faltó ajuste en el recibo capotero de Roca Rey, ya que el toro se abrió en cada lance. Tampoco se le pegó mucho a este de García Jiménez en varas que visitó a los dos caballos. Talavante entró en quites por unos delantales con mucho sabor y enjundia. Discreto y desigual fue el tercio de banderillas. El toro durante la lidia evidenció falta de raza y eso se trasladó a la faena de muleta, ya que el toro solo tuvo una tanda de derechazos bien ligados, sometidos y profundos del torero peruano. Al venirse a menos Roca Rey acortó las distancias y se pegó un buen arrimón que fue aplaudido por todo el respetable. Estocada caída a la segunda. Ovación.

El cuarto de la tarde salió sin excesivo recorrido en el capote de Alejandro Talavante que toreó para el toro tratando de empujarle y de fijarlo en la capa. Descabalgó al picador Manuel Cid en el primer envite el de García Jiménez, a pesar de eso el segundo puyazo también fue débil de castigo. Gran tercio de banderillas de Juan José Trujillo que se tuvo que desmonterar. Faena de mucho compás y gusto de un Alejandro Talavante muy expresivo que puso lo que le faltaba al toro, transmisión. El de García Jiménez iba al engaño pero sin gran emotividad y Talavante desmayó la figura en cada pase, dándole los frentes y cargando la suerte ejecutando un toreo en redondo de quilates. Por el lado izquierdo el toro no fue tan franco, lo intentó pero sin llegar al mismo nivel de brillantez. Volvió a la diestra y dejó otras dos tandas muy ligadas y con mayor verticalidad en su toreo. Antes de tirarse a matar dejó una tanda de manoletinas ajustadas. A matar o a morir se tiró Talavante, y lo mató arriba pero también sufrió una gran voltereta que encogió el corazón de la afición sevillana. Oreja con fuerte petición de la segunda.

A por todas salió Roca Rey en el quinto de la tarde. Verónicas ajustadas, siempre ganándole terreno y rematadas con una buena media fue su recibo al único castaño de la corrida. Lo cuidó en varas Roca Rey para después ejecutar un ajustado quite por gaoneras en los medios de la plaza. Con el pase cambiado por la espalda de infarto comenzó Roca Rey su labor en los medios. El toro no tuvo fondo de entrega para permitir una faena compacta del peruano. Roca Rey le tragó mucho, ya que el toro tuvo el defecto de soltar mucho la cara haciendo que muchos muletazos fuesen enganchados. Firmeza y mucho valor del diestro peruano que llegó a aburrir a su oponente rajándose éste a final de faena. Todo se quedó en el aire. Pinchazo y estocada en todo lo alto. Ovación.

Ficha técnica:

Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Casi lleno.

Toros de Olga Jiménez (1º y 5º), García Jiménez (2º, 3º y 4º) y Peña de Francia (6º). 1º le faltó fondo y transmisión. 2º encastado con clase. 3º falto de raza. 4º le faltó clase, pero se movió. 5º soltaba la cara y se rajó.

Alejandro Talavante (pizarra y oro). Ovación, oreja.

Roca Rey (azul celeste y oro). Ovación y ovación.

Rafa Serna (toma alternativa) (blanco y oro). Ovación.