De las corridas de toros que se salen de la norma o encaste general, Domecq, y mal llamadas corridas de encastes minoritarios, se pueden sacar varias lecturas o conclusiones, pero donde todos o la gran mayoría coincidimos, es que el toro, sea del encaste o ganadería que sea, tiene que tener emoción. Y hoy, la hubo por ambas partes. ¡Benditos sean los troncos y sangre de pelo cárdeno!

1 l J Escolar. Manchego I de 565 kg. Con firmeza y de manera sobria, paró Vicente al primero de Escolar ganándole pasos. En tres ocasiones puso Iván al toro en suerte, aunque sólo tomó dos puyazos traseros y caídos. En banderillas el toro se arrancó con prontitud y tuvo fijeza en los capote de las cuadrillas. El torero, sin dudas y con la derecha, inició el toreo en redondo ante las embestidas encastadas del cárdeno, que siempre la quería coger por abajo, y rematando atrás en los muletazos haciendo el toreo clásico y sin alaraques. Por el izquierdo, el toro era otro midiendo y calibrando al de luces. Pronto se apagó el de Escolar, y de manera inteligente Iván supo cortar la faena medida en el tiempo, dejando una estocada algo atravesada y teniendo que utilizar el estoque de cruceta. Palmas al toro en el arrastre.

2 l A Romero. Cateto de 531 kg Con una fuerte y cerrada ovación, recibió el respetable al segundo y bien presentado de la tarde al que Bolivar paró con ciertas dudas con el capote. En el tercio de varas, el toro tomó dos puyazos, e Ismael Alcón, hizo una demostración de cómo torear a caballo en el tercio de varas, y provocar la arrancada del animal al peto. Ovación cerrada para un picador que cumplió con su cometido. El espectáculo siguió en banderillas, donde Fernando Sánchez y Gustavo Adolfo García protagonizaron un gran tercio. Luis, tirando de oficio, comenzó doblandose por bajo con el toro, para acto seguido torear en redondo con la derecha, ante las embestidas encastadas y con fijeza del cárdeno de Romero. Y sí por el derecho tuvo ese punto de emoción y transmisión,  el toro por el izquierdo sacó la clase,  pero Bolivar no encontró la receta para hacer el guiso, quedando incompleta faena. Estocada. Ovación al toro en el arrastre.

3 l J Escolar. Tobillero de 542 kg. Este tercero de Escolar, salió rematando en todos los burladeros y embistiendo con violencia al capote de Aguilar. En tercio de varas se desarrolló sin brillantez al igual que el de banderillas, pues el toro cortaba por el pitón izquierdo. En la muleta, el cárdeno repetía por el derecho, pero reponía en un palmo de terreno, soltando tornillazos una vez que estaba metido en la muleta y en la mitad del muletazo. ¡Todo un tío Aguilar! Con la muleta en la zurda, Aguilar siempre estuvo cruzado al pitón contrario, osea al derecho, buscando así la colocación pero también la emoción. El toro al final de la faena acabó desarrollando sentido, haciendo pasar un infierno al torero con la espada. En el minuto 93, Aguilar acertó con la cruceta y se libró  del tercer aviso.

4 l A Romero. Hornacero de 494 kg. El cuarto de la tarde, fue recibido por verónicas llenas de clasicismo por parte de Iván. En el caballo, el toro apretó en el peto pero con la intención de escaparse del castigo. En banderillas, el de Romero sembró el desconcierto yendo con la cara alta, y ya de paso poniendo en sobre aviso al torero. Con la muleta, Vicente no encontró acople ante las miradas del toro, y embestidas al cuerpo en el tercer muletazo de cada tanda. El toro pedía distancia, y no estar encima de él. Estocada. División de opiniones en el arrastre del toro

5 l J Escolar. Matajacos II de 575 kg. Salía el quinto con los últimos esbozos de sol y con el alumbrado artificial encendido, al que Bolivar lo paró toreando por verónicas. Luis quiso lucir al toro en el caballo, y sabía qué podía ¡Ahí estaba la clave! Aunque hubo más voluntad, que lucimiento. De nuevo, otro gran tercio de banderillas protagonizado por Fernando Sánchez, exponiendo una barbaridad en el primer y tercer par. Al toro, quedó  definido hasta el último tercio, el de muerte o de muleta ¡Ojo qué pitón izquierdo haciendo un surco en el suelo, y colocando la cara haciendo el avión! El que parecía poder ser el heredero de César Rincón, le dio tres tandas al natural arrancando los olés en el tendido, y al cambiar la muleta de mano, todo se derrumbó como un castillo de naipes. De nuevo con la izquierda, Bolivar no consiguió levantar lo realizado con anterioridad. Estocada fulminante en todo lo alto. Leve petición de oreja y fuerte ovación al toro en el arrastre.

6 l A Romero. Marisco de 546 kg. Aguilar necesitaba remontar desde el minuto cero y con el capote, los pitos escuchados en el tercero de la tarde. Fue listo y generoso poniendo de largo al toro en el caballo, el cual en el primer encuentro derribó al picador de manera espectacular en el encontronazo con el peto. En banderillas, el toro ya dejó ver su noble embestida. Aguilar con la muleta notó el peso de su tarde. Voluntad y momentos con la izquierda nos dejó, pero con esa mezcla de dudas, ante un toro que también es digno de mencion, salía desentendido de cada muletazo. En resumidas cuentas…No hubo acople. Estocada trasera.

FICHA DEL FESTEJO.

Iván Vicente. Ovación con saludos y división de opiniones.

Luis Bolivar. Palmas y vuelta al ruedo

Alberto Aguilar. Pitos y silencio.