Ese gran dicho en el mundo del toro…»Dios propone, el torero dispone, y el toro lo descompone» ¡Ay dios mío! Hoy con mimbres para hacer un buen cesto, o ingredientes para hacer un buen guiso, pero sin lumbre para la cocción…Simplemente, o más fácil de entender, hubo novilleros, pero no novillos.

Colombo no pudo estirarse por verónicas con su primero, por la embestida incierta y los frenazos que pegó el novillo en el capote. En el caballo, el venezolano quiso que se dosificase el castigo, por la fuerzas justas del animal. El mismo novillero, protagonizó el tercio de banderillas con brillantez pero sin obligar al animal. La faena de muleta, fue construida con tiempos entre tanda y tanda por el pitón derecho, pero sin eco en el tendido por el poco fuelle del novillo. Cerró la faena con naturales por la derecha firmada con una estocada certera fulminante.

El cuarto novillo, salió siempre buscando por arriba, aunque Colombo, consiguió momentos brillantes con el recibo capotero. En el caballo, el animal ya dijo de no humillar, y así sucesivamente en los posteriores tercios. Con la muleta, el venezolano comenzó toreando de rodillas con la diestra, mostrando dominio de los terrenos y escenario. Era una papeleta para resolver, pues el animal con una embestida descompuesta, siempre entraba y salía del muletazo soltando la cara. Cerró la faena con bernadinas, qué fue lo único que realmente llegó al tendido. Estocada

Leo, recibió al segundo de la tarde por verónicas acompasadas con buen gusto, ganándole terreno al animal. En el caballo, el castigo fue dosificado, pues aunque el novillo ya mostró buena condición en el capote, las fuerzas también las tenía justas. Leves protestas y palmas de tango en el tendido la justeza de fuerzas del animal, hicieron que todo se pusiera en contra. Una vez con la muleta en la mano, el mexicano tuvo que medir todo al milímetro y más con el respetable totalmente desentendido de todo lo que estaba sucediendo en el ruedo por la justeza de fuerzas del novillo. Valadez mostró actitud justificándose por ambos pitones. Pinchazo y estocada desprendida.

El quinto, salió con más transmisión y así se percibió en el capote de Valadez. En el caballo, el castigo fue igualmente medido. Mientras tanto, Ochoa y Valadez, no perdieron su oportunidad de quite, uno en su derecho, y el otro en la réplica. En banderillas, el animal mostró fijeza en los cites y galope en los mismos. Leo, construyó una faena sobria basada en el valor y por ambos pitones, ante un novillo que se iba agriando según sucedían las las tandas, pues el novillo con una embestida brusca,sin clase y metiéndose por dentro, soltaba la cara en cada muletazo. La falta de fuerzas del animal, hacía que se defendiese sacando genio. Pinchazo hondo y pinchazo

El tercero, «Tornado» no hizo honor al nombre…Con el capote, varios enganchones, deslucieron el recibo capotero por verónicas de Ochoa. En el caballo, el castigo de igual manera fue muy medido, y en banderillas, el animal mostró cuales eran sus cualidades y fondo de armario. Carlos, de corte clásico, le quiso dar aire y distancia al bueno de «Tornado» para estructurar faena, pero sólo consiguió dar dos tandas con un mínimo de lucimiento. Desde ese momento…Carlos se tuvo que meter entre los pitones pero…Dios dispone, el torero propone, y el toro lo descompone. Estocada.

El sexto y último, un novillo bajito y bien hecho, sí permitió el toreo por verónicas de Ochoa, sacando los brazos, y acompañando con el cuerpo. En el peto, el novillo fue poco castigado y parecía quedarse dormido bajo la puya. En banderillas, el animal mostró fijeza en los cites, pero de igual manera, manifestó su justeza de fuerzas. Poco, muy poco, o demasiado poco pudimos ver, (Y teníamos ganas) en las manos y en la muleta de Carlos. Dos tandas al inicio por la derecha presentando muy bien la muleta, y en el último tramo de la misma, su actitud y valentía metido entre los pitones de un animal que…Ochoa nos dejó con la miel en los labios y con ganas de más, por el concepto que atesora.

FICHA DEL FESTEJO:

Jesús Enrique Colombo. Palmas y ovación con saludos.

Leo Valadez. Silencio en ambos

Carlos Ochoa. Palmas en ambos