Anoche se cumplió el festival taurino en Asia con el saldo numérico en trofeos a favor de Sebastián Castella -tres orejas a su lote- y una al cierre para el peruano Joaquín Galdós que perdió otras en su primero por el descabello. El encierro de Roberto Puga estuvo bien presentado con dos, 2o y 3o, importantes, sobretodo el burraco 3o .

Primero salió un colorado alto de agujas y que se rajó pronto tampoco tuvo recorrido, suaves y acompasadas verónicas y quite por chicuelinas en los medios y llega a la muleta acusando defectos Castella siempre intentando hacer el toreo bueno por ambos lados pero sin recorrido poco o nada se puede hacer. Estoconazo y oreja.

Segundo salió uno de mejores hechuras que tuvo galope y poca fuerza lo que por momentos condicionó su recorrido. Lo recibió por verónicas con sabor. Deslucido el quite porque el toro se quedaba corto. En muleta aprovechó ese galope en distancia media y pulseó y tiro de el para construir faena importante por ambos pitones con mucho gusto y torería. Un toro muy noble que metía bien la cara por abajo. Hacia tablas entró la espada pero demoró en caer. Descabellos. Silencio.

El tercero fue un burraco noble y bravo que fue recibido con lances mecidos por Castella. Tras varas y banderillas se vino a más el toro y embistió por abajo comiéndose el engaño, con codicia, con fijeza, con clase extrema y Castella se emborrachó de toreo más y más hondo por la diestra, muletazos templados, barriendo la arena enloquecieron al público que llenó medio aforo pero arropó siempre al occitano. Pincha arriba y entera que bastó con unánime petición de dos orejas.

El cierraplaza no fue bonito de hechuras, cabeza arriba y parecía reparado de la vista. Aun así Galdós fue capaz, se plantó a torear con gusto y expresividad ante el desclasado, que iba y venía con las telas pero sin entregarse y saliendo de la suerte con la cara sobre el palillo. Dejó entera y oreja.

Es el segundo año que se realiza un festival nocturno en el distrito de Asia, al sur de Lima, y también con la presencia musical de los Gipsy King, que abre la temporada capitalina en el verano. Esfuerzo encomiable del empresario Salomón Villafuerte que esta vez además presentó un coso desmontable de primera categoría en su estructura y comodidad, con perfecta iluminación que no afectó la lidia.