Como cada miércoles previo a la Semana Santa, los toreros murcianos, gente relacionada con el mundo de la tauromaquia y aficionados, portaban a hombros al Cristo del Gran Poder, más conocido como el “Cristo de los toreros”.

Pudimos ver entre otros en este traslado desde el Convento de las hermanas Capuchinas hasta la iglesia de San Nicolás de Bari, a Rafaelillo y Enrique Portillo, fieles a esta cita desde hace años. La imagen se repetirá este Viernes de Dolores, cuando el Gran Poder desfile de nuevo por las calles de Murcia y los diestros, a los que probablemente se sumen nuevas caras como Pepín Liria y Paco Ureña, sadrán ataviados con las típicas tunicas de nazareno.