Segundo paseíllo de la temporada en Las Ventas, con un cartel modesto, pero con la intención de la «Resurrección» para la terna, por ser domingo. En el cartel, tres toreros, que en su día gozaron de una mejor posición en el escalafón (Lorenzo en el de novillero) y que dieron argumentos por momentos para seguir ganando crédito. Pero el crédito lo ganó el toledano, cortando tres orejas y pegando así un puñetazo en la mesa. Aún así, las buenas formas de Mora en el cuarto, y la tarde en conjunto de Luque, dejaron el buen sabor de boca esperado, en una tarde toros.

El primero de la tarde, con manifiesta flojedad de salida, fue recogido con corrección por Mora. Entre pitos, transcurrió el tercio de varas, tras perder la manos el animal, pero el buen tercio de banderillas de Otero, que saludó montera en mano, apaciguó el cabreo del personal. Mora rápido le cogió el pulso al toro, pero toreando con ciertas precauciones sin tener al animal metido de pleno en la muleta, y sin estar él, metido en su totalidad en la faena. Aún así, los «olés» estuvieron presentes en los tendidos en varios pasajes de la faena. David fue prendido sin consecuencias aparentes al volcarse en el morrillo del toro, dejando una estocada algo tendida.

Airoso recibió Mora al cuarto, ganándole terreno. Mal picado, y con una lidia desastrosa el toro fue deambulando de un lado de la plaza al otro. Y masacrado en varas…Pero masacrado sin compasión, aún habiendo cambiado el tercio el presidente. El cuarto no quería cuentas con Mora, hasta que el torero de Boróx, lo consiguió meter en la muleta por momentos, y consiguió argumentar su tarde con naturales sueltos, alguno concierto desmayo al abrigo del 7, poniendo al respetable en pie. Con la diestra pegó una tanda vaciándose de verdad, y culminando así una faena desigual por la embestida del toro, pero con intensidad por lo realizado. Y David lo hizo, dónde el toro quiso. Estocada sin puntilla.

Luque, vino con ganas, el traje de luces es muy transparente, y todo se palpa desde el inicio con el saludo capotero. Participativo y astuto, puso al toro en suerte (Cosa inusual cuando es corrida comercial) Luque lo intentó por el pitón más potable del toro, el izquierdo, pero la falta de casta del animal, provocó que soltase la cara, y la faena, con transcurrió entre enganchones con ese punto de emoción, sobre todo por la actitud firme del torero de Gerena. Su mal manejo con los aceros, difuminó en cierto modo lo realizado.

Luque en el quinto, salió con la convicción de convencer y seguir ganando crédito. Así lo mostró con el capote, y poniendo al toro en suerte en el tercio de varas. Su faena, la brindó al respetable, al ver posibilidades en el toro por su prontitud. Prontitud, pero con una embestida informal y soltando la cara…Daniel lo intentó por ambos pitones mostrando firmeza, pero…Obra imposible sin una embestida con un toro que por momentos, cazaba moscas. Su mal uso del acero, fue de nuevo su talón de Aquiles

Lorenzo saludó por verónicas al tercero con armonía y compás meciendo los brazos. Inteligente también al poner al toro en suerte, mostró su disposición de querer ofrecer lo que el aficionado de Madrid demanda. (Otra cosa fue la lucidez del tercio de varas) Lorenzo, pronto y en la mano, estructuró una faena pulcra de buenas formas, basada en las distancias y dando tiempo al buen toro de El Torero. Tocó y pellizcó el alma de los aficionados con la izquierda, dando el medio pecho y ofreciendo la femoral por momentos, y no fue menos con la derecha, para cerrar una faena medida en el tiempo, pero con argumentos para convencer. Estocada en todo lo alto.

Con soltura recibió Lorenzo al sexto. Habilidoso poniendo al toro en suerte, pudimos ver un tercio de varas por lo menos digno. Mejor que el tercio de banderillas. Lorenzo lo tenía en la mano…Y de nuevo, las distancias fueron la clave, y la despaciosidad para torear por ambos pitones acariciando la embestida del toro. El toledano lo tenía claro. Tres tandas de naturales con la virtud de la templanza y la mano baja, calentaron la olla, siendo el punto álgido de la faena. Tras tocar al toro con la diestra, la clave fue de nuevo la distancia y la zurda, para calentar de nuevo los tendidos y….En la mano, en la mano y consumada con la espada, la puerta grande de Las Ventas. Cabe destacar el buen juego del último toro, pronto y con fijeza en la muleta, y con ese punto de casta que da emoción al espectáculo.

FICHA DEL FESTEJO

Algo menos de media entrada en la Plaza de toros de Las Ventas, dónde se lidiaron seis toros de El Torero de juego desigual, descantado el sexto por su punto de casta y clase en la muleta.

David Mora. Silencio y vuelta tras petición.

Daniel Luque. Silencio en ambos.

Álvaro Lorenzo. Oreja dos orejas.