Fotografía, Diario de Sevilla.

Con las primeras horas del alba, el maestro Angel Peralta, El Centauro de las Marismas, nos dice adiós con casi 93 primaveras, en un día feo y gris del mes de abril, y con él, se va un genio consumado con una trayectoria cargada de éxitos en el mundo del rejoneo, y en su vida personal.

Nacido en la Puebla del Río (Sevilla) en 1925, comenzó allí su pasión por el caballo y el toro bravo. Su trayectoria como rejoneador, comenzó en 1945, y se presentó en Las Ventas en el año 48.  A partir ahí, Madrid es un trampolin para él, y se pone en la cima del rejoneo en la mitad de Siglo XX hasta la década de los 80, dejando en sus espaldas, y en sus memorias, 55 temporadas en activo.

Peralta, fue un innovador y creador de suertes, como por ejemplo las colleras, (Rejonear un toro entre dos jinetes)  fue una invención suya, y así, otras tantas más. Y en la sombra, y no tanto, estuvo al lado de rejoneadores que podemos ver en la actualidad, como es el caso de Lea Vicens.

Se nos va un genio, y un maestro que puso las primeras piedras angulares en el toreo a caballo en aquella España del blanco y negro, tras una bajada repentina del ritmo cardíaco. D.E.P