Se cumplieron dos refranes hoy en la Maestranza. El primero que después de la tempestad vino la calma en términos atmosféricos y, ya entrando en materia taurina, “el hombre propone, Dios dispone y el toro lo descompone”. La corrida de Matilla decepcionó, le faltó hechuras, casta, motor y clase y con tan pocos avíos no se puede hacer un caldo. 

Talavante cortó una oreja tras una faena muy expresiva y templada al único toro que mostró mejores condiciones. Roca Rey conectó mucho con los tendidos en el tercero de la tarde pero el toro pronto se rajó y Perera se marchó inédito en el único paseíllo que tenía esta feria.

Con seguridad recibió Perera al primero de la tarde. Salió sin fijeza pero pronto el extremeño lo enceló y se fue lanceándolo hasta los medios. Casi sin picar se cambió el tercio ante la evidente justeza de fuerzas. Buen tercio de banderillas el que completaron Javier Ambel y Guillermo Barbero que tuvieron que desmonterarse. Se fue enterando el toro con la muleta. Probón, reservón y mirón puso en aprietos a Miguel Ángel que enseñó al público las dificultades del astado y decidió ir a por la espada. Estocada entera al tercer intento.

El segundo de la tarde estaba peor presentado y comenzó embistiendo sin celo al capote de Talavante. Otro que se fue sin picar. Comenzó la competencia en quites, primero Roca Rey con chicuelinas de infarto y una media soberbia, luego Talavante por verónicas ajustadas. De forma muy torera se salió Talavante con el toro al tercio. No terminó de romper la faena por culpa del toro al que le faltaba remate en los muletazos. Lo entendió bien el extremeño que dio excelsos derechazos y naturales pero sin continuidad y eso fue lo que hizo que no estallara la olla. Estuvo muy plástico y expresivo Alejandro consciente de la poca transmisión de su oponente dejando remates de tandas muy toreros. Estocada entera a la cuarta. Silencio.

Escasa presencia del tercero de la tarde que salió acalambrado y que el presidente devolvio al corral sin verlo con el capote. En su lugar salió un “tío” al que Roca Rey lanceó por verónicas a la perfección, ganándole terreno y obligándolo. Tampoco se le castigó en varas. Buen tercio de banderillas en el que destacó Juan José Domínguez. Brindó la faena a José Antonio Campuzano, su mentor, y la comenzó en los medios con su particular péndulo y firmeza de plantas. Tuvo el toro su importancia, transmitía pero tenía también un punto de mansedumbre que ganó a la casta acabando al final en tablas y sin querer pelea. Estuvo a punto de explotar la tarde. Roca Rey estuvo poderoso y profundo con la diestra en las dos primeras tandas, después se echó la muleta a la zurda y el toro le desarmó y a partir de ahí ya no quería ver el trapo de Roca Rey. Lo intento el peruano sin éxito y todo quedó en un “casi”. Media estocada y varios descabellos. Ovación con saludos.

Baja también la presentación del cuarto de la tarde que no se empleó ni en capotes ni en el caballo. Enseñó Javier Ambel a embestir al toro y arrancó hasta los olés del público. Curro Javier de nuevo completó un sobresaliente tercio, cuadrando en la cara y haciendo sonar la música. Resultó cogido en el segundo par aunque no fue herido. Con la muleta Perera lo pulseó, le dio distancia y lo templó pero el toro al verse podido se vino abajo y la faena se quedó en nada. Estocada entera a la segunda. Silencio.

El quinto de la tarde hizo honor a su nombre “Sosito” de salida. En el tercio de varas se vivió un momento comprometido cuando el toro derribó al caballo, y por consiguiente a Miguel Ángel Muñoz que quedó atrapado en el suelo. Buena faena de Talavante con un toro que sacó nobleza y clase pero que le faltó motor y casta. Lo entendió a la perfección el extremeño y estructuró una faena de menos a más cimentada por el pitón derecho. Toreó al ralentí algunos muletazos y estuvo muy expresivo, templado y torero poniendo la sal y la pimienta que le faltaba al astado. Metió al público en la faena en las tres tandas de derechazos finales. Le propinó una estocada arriba entera. Oreja.

Justo de fuerzas salió el sexto de la tarde que fue protestado en los primeros tercios. Hizo todo lo posible Roca Rey y su cuadrilla para echarlo para atrás hasta que lo consiguieron. En su lugar salió otro de Torrestrella abanto y que en los primeros lances con el capote dio una espectacular voltereta. No se le picó casi nada y trataron de cuidarlo en banderillas. Soseó en la muleta el toro, faltó emoción. Roca Rey lo intentó pero no pudo haber lucimiento. El público le pidió que acortara la faena y el peruano hizo caso. Estocada. Silencio.

Ficha del festejo: 

Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. 5º de abono. Casi lleno.

Toros de Olga Jiménez y Hnos. García Jiménez (5º y 6º). Desiguales de presentación, faltos de emoción y raza. Al corral fueron 3º y 6º. El 6º Bis de Torrestrella tampoco sirvió.

Miguel Ángel Perera ( verde esperanza y oro). Silencio y silencio.

Alejandro Talavante (blanco y oro). Silencio y oreja.

Roca Rey (lila y oro). Ovación tras aviso y silencio.

Sergio Maya/@sergiomaya7