Un ‘dejavú’ fue la tarde de toros que cerraba la Feria de Abril 2018. Al igual que el año pasado Pepe Moral triunfó cortando una oreja al segundo, que bien pudo quedarse en una vuelta al ruedo, y otra al cuarto, esta ganada a pulso tras una gran faena pudiendo haber sido de dos, y demostrando una vez más que es un torero que se merece estar en todas las ferias por realizar un toreo de muchos quilates. Se quedó nuevamente a las puertas, como el año pasado, de su ansiada Puerta del Príncipe con la corrida de Miura. Escribano, por contra, firmó una tarde muy seria con un lote nulo para el triunfo. Cabe destacar que el mano a mano tuvo rivalidad, se hicieron seis quites y ‘se picaron’ a recibir sus toros a porta gayola.

La corrida de Miura fue desigual. El mejor fue el quinto. Toro noble y enclasado. También hubo otros tres muy peligrosos, sexto, primero y quinto bis. El tercero se quedó sin gas y el segundo tuvo mucha movilidad pero no clase. 

Muy alto, con cara y aplaudido de salida el primer Miura de la tarde. Escribano quiso templarlo con el percal, el animal con movilidad pero sin emplearse. Se arrancó con brío al caballo pero al sentir el castigo no quiso pelear. Entró Pepe Moral en quites con unas pintureras chicuelinas a las que les faltaron ajuste. Cogió las banderillas Escribano solventando el tercio con habilidad y oficio. Muy profesional y realizando un esfuerzo estuvo Escribano. El toro fue malo y pudo engañar a los aficionados, tenía movilidad en los dos primeros pases de las tandas, luego acortaba el recorrido. Mirón por el izquierdo, nunca metido en la muleta y con la cara por las nubes. Fue enseñando el peligro al final de la faena y se puso difícil para entrar a matar. Muy hábil anduvo Escribano con la espada dejando la estocada entera en buen sitio pero no fue suficiente teniendo que dar tres golpes de verduguillo. Ovación con saludos.

Más bien hecho el cárdeno segundo que posibilitó a Pepe Moral lancearlo con gusto de capote. Le faltó humillar y más clase pero se movió mejor que el primero. Se dejó pegar en el caballo. También por chicuelinas realizó el quite Escribano. Con la muleta, Moral estuvo inteligente y con poder. Dejó muletazos sueltos de buena factura, sobre todo con la mano izquierda que despertaron los ‘olés’ del público. La faena fue irregular debido a las desenclasadas embestidas del ‘miura’, que pasaba pero soltaba mucho la cara. Se defendía el toro que mejoró con el buen trato del de Los Palacios y Villafranca, sacando cierta nobleza. Muy por encima del toro el torero. Dejó una estocada arriba un poco trasera. El público pidió la oreja y el presidente la concedió. Oreja. 

Fiel a sí mismo a porta gayola recibió Escribano al tercero de la tarde. Resultó limpia y la ejecutó a la perfección. Le siguieron dos largas cambiadas en el tercio y una serie de verónicas templadas y con gusto. El toro embistió con temple y franqueza. Empujó el toro en el caballo y lo picó bien ‘Chicharito’. Dos verónicas y una media recetó Pepe Moral en el quite, hubo gusto. Completó un buen tercio de banderillas Manuel Escribano. El primer par cuarteando y cuadrando en la cara, el segundo apretó más el miura de dentro hacia fuera y el tercero violín con quiebro. Se vino abajo muy pronto el toro con la muleta. Engañó a todos, ya que parecía que habría opciones de triunfo. Lo mejor fue la nobleza, lo peor la falta de motor. Escribano lo intentó, buscó las cercanías cuando se le acabó la gasolina y puso mucha voluntad. Finalizó por manoletinas. Estocada entera y dos descabellos. Ovación.

Emulando a Escribano se fue a la puerta de chiqueros Pepe Moral. Arriesgada la porta gayola, el toro hizo caso omiso y no embistió al engaño, simplemente pasó. En el tercio lo recibió por verónicas reunidas y de mérito. El toro se movió y tuvo buen aire. No se empleó en el caballo saliéndose suelto tras el segundo encuentro. El quite de Escribano fue por gaoneras con más voluntad que lucimiento. Lo entendió a la perfección Moral en la muleta. Lo cuajó de principio a fin. Toreó de verdad, cargando la suerte, ganándole el paso en cada pase y vaciando las embestidas del noble y enclasado de Miura. Las arrancadas fueron lentas, no quería cercanías ni repetir y Moral supo esperarlo, y dárselos de uno en uno. Fue a más la faena. Los mejores se los dio por la diestra. Al natural también dejó alguno suelto de bella factura pero el toro no embestía igual. Hubo trincherazos y pases de pecho que fueron auténticos carteles de toros. La espada fue en buen sitio. Oreja con petición de la segunda.

Volvió a irse a la puerta de chiqueros Escribano con el quinto de la tarde. Arreó el toro y puso en aprietos al de Gerena. El Miura demostró tener muy poca fuerza y la presidenta lo devolvió a los corrales. De nuevo se fue a la puerta de chiqueros Escribano. Con oficio salió del lance y después en el tercio recogió al toro por verónicas reunidas y con transmisión. El toro embistió brusco. Valiente estuvo Escribano en banderillas, sobre todo con su particular quiebro sentado en el estribo que puso en vilo a toda la plaza. Sin clase, mucha brusquedad y violencia desarrolló el toro en la muleta. Lo bueno es que no quería cogerlo a diferencia del primero de su lote. Escribano de nuevo sacó su oficio y probó al toro por ambos pitones, sin fortuna. Media estocada tendida y varios descabellos. Ovación.

Largo, alto y agalgado el sexto. Muy torero lo recibió Pepe Moral, lidiándolo y sacándoselo a los medios. El toro con poco recorrido y sin humillar no lo puso fácil. Se defendió en varas. Gran tercio de banderillas, sin que el toro diera facilidades, el completado por José Chacón y Valcarce. Peligroso y sin pasar se quedó en la muleta el ‘miura’. No pudo ser, estuvo Moral muy voluntarioso y valiente pero el toro tenía medias arrancadas y tuvo que abreviar. Lo mató con habilidad. Silencio.

Ficha del festejo: 

Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. 14º de abono. Más de tres cuartos de plaza.

Toros de Miura. 1º peligroso y malo. 2º movilidad sin clase, 3º sin motor, 4º noble y enclasado, 5º inválido y devuelto. 5º con brusquedad, sin clase y 6º brusco y con peligro.

Manuel Escribano (nazareno y oro). Ovación, ovación y ovación.

Pepe Moral (catafalco y plata). Oreja, oreja y silencio.

Incidencia: al romper el paseíllo se guardó un minuto de silencio en recuerdo de José Rodríguez “El Pío”, banderillero de Curro Romero, entre otros.

Sergio Maya / @sergiomaya7