Entre nubes y claros, aire, frío y algunas gotas de fina lluvia, hacían el paseíllo en el circulo mágico, Diego Fernández, Diego Carretero y García Navarrete.

De manera aseada pero correcta, recogió Fernández al primero de la tarde con el capote. Lo puso en suerte, y el animal tomó dos varas sin muchas apreturas. En banderillas, el animal estaba aún sin definir, y todo quedaba en manos del valdemoreño. Con la muleta, Diego poco pudo hacer excepto andar con corrección por la falta de fuerza del animal que soltaba la cara en cada muletazo. Quizá un puyazo en su sitio y no trasero, hubiera evitado tanto calamocheo del primero de Los Chospes. Estocada caída, y varios golpes de descabello.

El cuarto, un tío hecho y derecho con toda la barba y las puntas vueltas, mostró su buen pitón izquierdo en el capote de Fernández. En el caballo, el animal apretó, y en banderillas, mostró mejor tranco que sus hermanos. El viento, la falta de rodaje y el bajo el proceso de recuperación tras  una operación de prótesis de cadera (Solamente una novillada en 2017) imposibilitaron el no pasar de la corrección en el último tercio. Tres pinchazos.

Fernández, mató también el sexto y último tras el percance de Navarrete en el tercero de la tarde. Otro serio de hechuras aunque de menos kilos, 468. En el capote de Diego, ya mostró su condición de «dejarse» y en consecuencia, no pegado en exceso en el caballo. Con la muleta, algún muletazo con la diestra nos dejó, pero su visible merma física, y la poca clase del animal, hizo que la faena no cogiese vuelo.

Navarrete, recibió al tercero con un buen ramillete de verónicas. Puesto en suerte, el de Los Chospes, cantó su mansedumbre al sentir la puya, saliendo despavorido del caballo, y en banderillas, ya terminó de cantar su querencia al abrigo del tendido 5. Con la muleta, Navarrete, estuvo valiente pero sin rumbo en una faena sin estructura pero de exposición ante un novillo manso pero con genio que soltaba la cara en cada muletazo. Su firmeza fue jaleada por el respetable, pero sin más. Al matar, resultó cogido y herido en la pierna derecha.

Carretero recibió al segundo con una larga cambiada al hilo del 8. La clave para calentar al respetable por la disposición mostrada desde el minito cero. Puesto en suerte, el novillo hizo una pelea discreta en el caballo. En banderillas cortó y dió inicios de que no sería tarea fácil. Con la muleta por bandera por el aire con la diestra, Carretero peleó con el animal que reponía y soltaba la cara en cada muletazo. Con la zurda, de uno en uno y con enganchones, hizo vibrar al respetable pues estaba prácticamente cogido en cada natural. Siempre buscando el pitón contrario, Carretero mostró firmeza y convicción. Estocada caída y atravesada.

Navarrete, no quería dejar nada en el tintero, y así lo demostró al recibir por verónicas al quinto de la tarde. Puesto en suerte, el animal hizo pelea discreta, y en banderillas dejó ver que no sería un manantial de casta y bravura. En la muleta, otro que soltaba la cara, con el añadido de quedarse corto sabiendo dónde estaba el cuerpo del torero. Carretero mostró firmeza pero hasta ahí. Pinchazo y estocada desprendida.

FICHA DEL FESTEJO:

Unos 6.000 espectadores en la plaza de toros de Las Ventas, ante una novillada de Los Chospes de juego desigual, con el denominador común de soltar las caras en la muleta.

Diego Fernández. Silencio, silencio y pitos

Diego Carretero. Silencio, silencio y silencio

García Navarrete. No pudo seguir la lidia tras sufrir un percance en el tercero de la tarde