Corrida interesante y con interés en el día de San Isidro, la de El Puerto de San Lorenzo / La Ventana del Puerto, que mantuvo en todo momento la atención y el interés del aficionado. Fandila tuvo la mala suerte de llevarse el peor lote. Simón, sin llevarse el mejor, tampoco se llevó el peor. Y Ureña…Por partes, qué gran toro y sin desmerecer al torero, el segundo de la tarde, Cuba II. Un animal con muy buena calidad, fijeza y transmisión en la muleta. Claro, el toro, perdón, Cuba II, iba en tipo y con las hechuras en Lisardo. Bajo acapachado de cuerna, y con esos rizos tan característicos en su estirpe. Llevaba el los pitones una puerta grande incontestable, y con ella, la puerta grande, la llave del Mercedes, la finca, y lo más importante, la llave maestra de todas las ferias.

¿Y Paco? Paco por momentos estuvo cumbre rompiéndose la cintura en algunos momentos toreando al natural, pero en otros momentos, buscando la dichosa colocación, rompió el ritmo de la faena. Y luego la espada…La parroquia estaba entregada con el lorquino, y el lorquino entregado al bueno de Cuba II, pero…Sigue leyendo, y te cuento más.

Con facilidad recibió Fandila al primero, que tras el primer encuentro con el caballo, en animal se fue al suelo. Manifiesta debilidad, pero con calidad en la embestida. El granaino, protagonizó el tercio de banderillas, pareando siendo habitual en él, con suma facilidad. Según El Fandi cogió la muleta, el toro bajó el cierre del kiosko, y dijo “Hasta aquí hemos llegao” El animal siempre embistió de manera informal soltando la cara, síntoma de no tener carbón en el interior. Estocada casi entera algo caída.

El cuarto capitulo se saldó sin pena ni gloria. Mala suerte la de David con su lote, y sobre todo con un cuarto toro manso, y desentendido en todo momento de la lidia en todos sus tercios. Ni en banderillas tuvo la lucidez habitual el granaino. Con la muleta, poco o nada pudo hacer, excepto andar con dignidad con un toro que no quería cuentas con el torero. Estocada trasera.

El segundo de la tarde, Cuba II, salió muy en tipo de la línea Lisardo. Bajo y acapachado de cuerna. (Aposté por este toro en la red social Twitter por sus hechuras y conformación de pitones) Con garbo y algo de arrebato, lo recibío Ureña con el capote toreando por verónicas. Este bien hecho de El Puerto, metió los riñones en el caballo, y galopó en banderillas. Ureña con la diestra, le dio distancia al bueno de Cuba II, pero el acople y el rugido de Madrid, vino cuando Paco cogió la franela con zurda. Dando el pecho, con largura, mano baja y rematando atrás, fueron los naturales del lorquino. Pero ojo la calidad y la prontitud del animal, permitió que Ureña se rompiese la cintura por momentos toreando con la zocata, aunque sin estructurar del todo la faena ya que Ureña estuvo buscando en todo momento la colocación y la pustura. El atasco con los aceros le privó del posible trofeo.

Ureña, de imaginar con gatos en el estómago, recibió al quinto de la tarde con un buen ramillete de verónicas. Durante los tercios de varas y banderillas, el toro mostró cierta condición huidiza, pero la condición del animal, cambió en positivo en la muleta del lorquino. Ureña dejó algunos derechazos de mano baja, y con la zurda, tiró más por la vía épica, buscando siempre la ya dichosa y tediosa colocación, que en ciertas ocasiones rompe la ligazón. Pero con todas y con esas, el bueno de Paco tirando de pundonor, se puso en el sitio llegando al corazón de los aficionados y tirándose detrás de la espada en el morrillo del toro, saliendo volteado. Si algo tiene este torero, es vender muy bien la escena de drama que envuelve el espectáculo. Estocada

El alumno aventajado de Madrid, mostró disposición desde el minuto cero con el tercero de la tarde. Discreción en la pelea con el caballo, y ovación con saludos montera en mano de Osuna y Arruga tras el tercio de banderillas. El de Barajas lo intentó por ambos pitones, y por momentos la faena pareció coger vuelo, pero…Pareció. El toro metió la cara y en cierta manera dio opciones pero…Simón aún con disposición, no se acopló del todo con el primero de su lote. Pinchazo

En el sexto, todo o nada. Cara o cruz. Tirar o no la moneda al aire. La obligación de Simón era apostar fuerte y sin medias tintas. Este último, frío y sin definir en los primeros tercios, algo típico en este encaste, rompió en positivo en la muleta del torero de Barajas, que por momentos nos dejó tandas que aunque no muy largas, llegaron al tendido. Pero Alberto, una vez más navegó entre dos aguas, sin apostar firmemente. El toro, lógicamente, fue perdiendo fuelle, y la faena no cogió cuerpo. De nuevo, el atasco vino con los aceros.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Las Ventas con un lleno casi aparente. Toros de El Puerto y La Ventana del Puerto, de juego variado que mantuvieron en todo momento el interés del aficionado, destacando al segundo de la tarde, Cuba II

El Fandi. Silencio en ambos

Ureña. Ovación con saludos desde el tercio y oreja

López Simón. Silencio en ambos