El doctor durante más de treinta años en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, Ramón Vila, ha fallecido esta pasada noche, 17 de mayo, en Sevilla cuando tenía 80 años de edad.

Ramón Vila Giménez, médico y cirujano. Nació en Sevilla en 1938. Ha sido jefe de enfermería de la plaza de toros de La Maestranza de Sevilla, desde 1978 hasta su jubilación en 2011, ese cargo lo empezó a ejercer cuando sustituyó a su padre, Ramón Vila Arenas que también había sido jefe de enfermería de la citada plaza de toros. De él aprendió las bases para convertirse en un hombre cabal, en un buen aficionado a la fiesta, y, sobre todo, en una eminencia de la cirugía taurina.

Formación
Se licenció en Medicina y Cirugía, en la Facultad de Medicina de Sevilla en 1957.
Trayectoria profesional
Al acabar la carrera trabajó desde 1957 a 1961 como profesor de las clases prácticas en la Cátedra de Cirugía. Luego estuvo trabajando en el Departamento de Cirugía del Hospital Universitario “Virgen del Rocío”. Entre los años 1978 y 2001 fue jefe de sección de este hospital y coordinador del Área Quirúrgica desde 1998 a 2004.
Medico de la Maestranza
En 1965 inició las tarea profesional que le otorgaría mayor fama y prestigio cuando se incorporó al equipo médico de la enfermería de la plaza de toros de Sevilla, siendo su padre Ramón Vila Arenas el jefe de dicha enfermería.
En 1978 se convirtió por oposición en jefe del equipo médico de la Maestranza, donde permaneció hasta su jubilación en 2010.
Cargos médicos
Dado el cargo médico que ocupaba, la responsabilidad asumida y su prestigio como cirujano fue elegido presidente de la Sociedad Española de Cirugía Taurina durante 6 años.
Ha sido componente de la Junta consultiva Nacional del Consejo de Asuntos Taurinos de Andalucía.
Divulgación
Fue presidente de los Congresos Médicos Internacionales de los años 1982 y 1992, ambos celebrados en Sevilla.
Vivencias
A lo largo de su dilatada y exitosa carrera al frente de la enfermería de la plaza de toros de Sevilla, ha vivido momentos muy duros y, por fortuna, ha salvado la vida de muchos toreros.
Sin embargo, su nombre, traspasó fronteras cuando el 26 de septiembre de 1984, en Pozoblanco (Córdoba), Francisco Rivera «Paquirri», herido gravísimamente, pronunció aquellas palabras que dieron la vuelta al mundo: «¡que llamen a Ramón Vila!».
Por desgracia, el insigne galeno no pudo salvar la vida de su amigo porque la cornada era mortal de necesidad. Curiosamente Paquirri había sido el primer torero al que operó como cirujano jefe y de ahí venía la amistad que se tenían ambos.
Pero en el currículo de este prestigioso cirujano, hay que apuntar los nombres, por citar sólo los más recientes, de Pepe Luis Vargas, Jesús Cardeño, Curro Sierra, Luis Mariscal y Jesús Márquez, que vieron cómo sus manos les devolvían a la vida.
La temporada más fatídica que ha tenido fue la de 1992 cuando tuvo que asistir a dos toreros con cornadas mortales en la Maestranza, ambas habían ido directamente al corazón de los desafortunados, una la de Manolo Montoliú el 1 de mayo y otra la de Ramón Soto Vargas el 14 de septiembre.
La cornada más grave a la que hizo frente fue la del novillero Curro Sierra en junio de 2004, cuando un novillo le arrancó la unión de la iliaca con la femoral. Gracias a la presencia de cirujanos vasculares en el equipo pudo hacer un by-pass y salvar la vida y la pierna del joven novillero.

Publicaciones
Ramón Vila ha publicado un libro titulado “Cirugía Taurina, mito o realidad”, también ha publicado numeroso trabajos sobre su carrera profesional como cirujano taurino.
Jubilación
Ramón Vila ha sido cirujano jefe durante 33 años y se ha despedido cumplidos los 73 y lo hace entre el reconocimiento de la afición y el afecto agradecido de los toreros. Seguirá en el burladero, echando una mano si llega el caso. Por toda esta trayectoria Ramón Vila es una referencia en el mundo de la Cirugía Taurina española y mundial.