El cartel de hoy, se presenta por lo menos con las pinturas de guerra en la mano. Y cuando un cartel por su conformación, independientemente de los conceptos de cada uno trae bajo el papel esa batalla no escrita, tenemos la garantía de que por lo menos uno, saldrá apretando los dientes, para reivindicar esa posición ya adquirida.

Este será el último paseíllo del ciclón de Jerez, en el círculo mágico de la plaza de toros de Las Ventas en plena feria de San Isidro. Padilla viene de formar un lío en en La Feria del Caballo de Jerez, y eso sube la moral. Pero no, Jerez no es Madrid. Ni su toro, ni su exigencia, (Sin desmerecer ni mucho menos dicha plaza) en Madrid la exigencia es monumental, pero cuando 24.000 gargantas rugen, ese rugido es incomparable. ¡Suerte para un torero fraguado en la batalla!

Castella no llega ni mucho menos en su mejor momento. Sus actuaciones anteriores han pasado desapercibidas y de puntillas. El año pasado sin ir más lejos, de irse como vino, y sin torear, al toro «Hebrea» de esta misma ganadería. Pero ojo, el francés tiene capacidad y arrestos de sobra para convertir las lanzas en cañas, y hoy pegar un golpe de autoridad en Las Ventas.

El peruano, es el que viene con las pinturas de guerra en la mano, pero con una diferencia notoria a la de la temporada pasada 2017. Hace el toreo, y no solamente el espectáculo de los pases cambiados y ciertas improvisaciones espectaculares de cara al jaleo bullicioso del público verbenero. La cabeza le funciona, el valor también. Hoy es un buen día para armar un buen «jaleo» pero toreando.

Jandilla – Vegahermosa…De procedencia actual  D. Juan Pedro Domecq y Díez, es una ganadería de equilibrio para el aficionado y el torero. Osea, mantiene el interés en el tendido por el juego de los animales, y es propicia para elaborar faenas de alto voltaje.