En la tarde de ayer martes, llegaron desde la finca El Grullo de Vejer de la Frontera, (Cádiz) los toros de Núñez del Cuvillo que correrán el encierro el martes día 11 de julio, y por la tarde serán lidiados y estoqueados por Antonio Ferrera, Roca Rey y Ginés Marín. Hoy, los siete toros mandados por Joaquín Núñez, ya descansan en los Corrales del Gas.

¿Cómo son los de la divisa gaditana en el encierro? Son imprevisibles en su comportamiento en la calle durante la carrera, y de igual manera, imprevisibles en la duración del tiempo en la calle. En los ocho encierros corridos por los toros de Cuvillo, han dejado diez heridos por hasta de toro, y un gran número de contusionados por caídas y golpes. El año pasado, el encierro terminó con dos corredores corneados.

En los 8 encierros en los que ha estado presente, 10 corredores han sido intervenidos por cornadas de diversa consideración. Supone una media de 1,25 por carrera. En 2017 fueron dos los corredores corneados.

Los pupilos en ese momento del anterior representante y ganadero, Alvaro Núñez, han protagonizado dos encierros por debajo de los 2 minutos y 30 segundos, en tres ocasiones han sobrepasado los 3 minutos, y su encierro más lento y y peligroso fue en el año 2004, marcando un tiempo de 4 minutos y 41 segundos y dejando cuatro mozos corneados.

La de Cuvillo, viene fuerte, con cara, pero sin ser exagerada o destartalada. Su cornamenta por lo pronto, muy abierta, impone respeto. Su motor, está por comprobar, y eso lo veremos el próximo martes.