Tardes y tardes, marcadas por el resultado en el ruedo, independientemente de lo numérico por orejas cortadas, elevan este espectáculo y lo ponen en una categoría sublime, y hace que cobre más importancia aún en el ámbito social. Hermoso de Mendoza, una vez más aún jugando en su casa, demuestra el compromiso cada 6 de julio, haciendo gala de sus galones, y justificando el por qué de su presencia. Hernández, una vez más en esta plaza, sigue poniendo toda la carne en el asador, y no escatima en esfuerzos, aún teniendo asegurada la puerta grande con el primero de su lote. Armendariz, tiene maneras y conoce la plaza, y tampoco escatima en esfuerzos, aunque lógicamente esté menos placeado, siendo esta la primera de su temporada. Eso sí, con el sexto, encontró el acople que no tuvo con el tercero, y dejó ver toda su artillería pesada. Hoy los tres jinetes, cada uno con su concepto, brillaron con luz propia y llenaron el escenario.

Jugar en casa, puede ser una ventaja o no. Quizá, más bien sea una exigencia añadida para el estelles Pablo Hermoso de Mendoza, año tras año cada 6 de julio. Con su primero, hizo gala una vez más de una doma y monta consagrada ante un toro noble de El Capea, pero con algo de falta de transmisión. De Mendoza, con la banderillas clavó muy de frente, y con las cortas nos sorprendió con un caballo de nombre «Alvino» con el que también clavó el rejón de muerte, dejando fulminado al toro.

Con el segundo de su lote, un toro basto y feo de Carmen Lorenzo, de Mendoza tuvo que tirar de recursos para encelar al toro en las cabalgaduras, y poder clavar con cierto decoro. El feo y cabezón de Carmen Lorenzo, se fue parando según avanzaban los minutos. El punto álgido de la faena vino con «Pirata» poniendo las cortas, sobre todo clavando el último par a dos manos. Con habilidad metió el rejón de muerte, y cayó desplomado el cuarto de la tarde.

Hernández, al segundo de la tarde de nombre Jaqueton, le recetó dos rejones de castigo. Toro con más celo y transmisión, y con más emoción de cara al tendido. Con el caballo «Despacio», formó el lío gordo calentando de manera considerable los tendidos, llevando al toro cosido en la cola del caballo, y recorriendo de esta manera la plaza. Con «Sarope» continuó el lío clavando las cortas al violín, y de esta manera, rematando una actuación de menos a más. Al segundo intento clavó el rejón de muerte, cayendo fulminado el de El Capea.

El quinto de la tarde, salió con muchos pies, dando emoción al primer tercio, o siendo lo mismo, al rejón de castigo. Pero este quinto, el más pesado de la tarde con 610 kg, no tuvo ese tranco tan en «murube» para este tipo de festejos. Con «Despacio» clavó las baderillas a dos manos, y de nuevo con «Sarope» puso la olla en ebullición clavando la rosa y realizando la lanzada (Salto que realiza el caballo, levantando al aire las patas delanteras y cayendo en el mismo sitio y sin desplazarse) Tras varios pinchazos con el rejón de muerte, perdió los trofeos.

Armendariz con su primero, no encontró acople con sus caballos, y el toro de El Capea, ni tuvo el celo ni la transmisión de los anteriores. Y hacer el primer paseíllo justo en el ecuador de la temporada pesa, y más al lado de dos gallos de pelea, que ya vienen rodados en la temporada, y más pisando plazas y ferias con peso. Y nos es justificar de manera imperiosa al rejoneador navarro, es hablar una realidad tal cual es. Con las cortas y con el caballo «Camarón» clavó las cortas de manera más reunida, y también enterró el rejón de castigo. El rejoneador lo tuvo que hacer todo ante un toro de contadas arrancadas.

El sexto, se estrelló contra las tablas de salida, pero este contrapunto, no mermó las facultades del animal. Con este último, Armendariz, encontró más acople con sus monturas, y quedó reflejada su confianza en el ruedo ante el animal de El Capea. Con el caballo «El Capea» clavó con soltura pisando terrenos comprometidos ante un toro con muchos pies. Con «Ranchero» se dejó ver de frente, acortó distancias y clavó al quiebro, calentando de buena manera los tendidos. En tres ocasiones, realizó la misma suerte, e hizo estallar de clamor los tendidos. Con «Camarón» y las cortas, la faena alcanzó las cotas más altas.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Pamplona con casi lleno en los tendidos. Toros de El Capea de buen juego en lineas generales, destacando pos su buen juego y transmisión el segundo de la tarde de nombre «Jaqueton»

Pablo Hermoso de Mendoza. Oreja y dos orejas.

Leonardo Hernández. Dos orejas y ovación

Roberto Armendariz. Silencio y dos orejas